“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

domingo, 31 de enero de 2016

Horizonte 0042 Macrocefalia Urbana

Sección: Opinión
Autor:     César Camacho
Título:     Macrocefalia Urbana
Año:       2016

En medio de ésta crisis que aqueja a nuestro país, la cual considero principalmente gerencial; la estrategia de desconcentrar el funcionamiento de algunas divisas institucionales mudando sus sedes a una locación fuera de Caracas, ha generado un continuo y profundo debate entre los trabajadores afectados y los beneficiarios de los servicios prestados. Combatir la macrocefalia urbana de nuestra capital, desconcentrando geográficamente la función gubernamental, es un proyecto de vieja data, incluso una década antes de que Hugo Chávez, hablara del poblamiento y desarrollo del eje Orinoco – Apure, ya existían planificadores que hablaban de esta necesidad, sobre todo por la compleja realidad que aqueja a cualquier metrópolis que, como Caracas, se ha visto colapsar con el paso del tiempo. La desconcentración de poderes ya ha sido estudiada y aplicada por algunas nuevas potencias emergentes, pudiéndose citar el caso de Sudáfrica, uno de los países conocidos como BRICS y el cual posee en la práctica 3 capitales, una ejecutiva, una legislativa y una judicial, como método para unificar un territorio un tercio más grande que el de Venezuela. El asunto tampoco es algo nuevo en Latinoamérica, el Brasil de los años 50 vio como se consumaba su audaz proyecto de construir, desde cero, una capital en el interior del país, dando lugar a la actual Brasilia. Ahora bien, la contraparte del asunto radica en el contexto. No se trata de si es viable o no mudar una sede gubernamental, se trata de si la coyuntura lo permite y las acciones responden realmente a la búsqueda de soluciones inmediatas. Una de las principales condiciones para emprender proyectos de esta naturaleza es, sin lugar a dudas, una bonanza económica que permita financiar el gasto administrativo de un proyecto el cual debe considerar aspectos tan complejos como la vivienda y el bienestar social de los trabajadores afectados, además de la consolidación funcional de la nueva sede propiamente dicha. Por otra parte, se requiere de una base de eficiencia institucional mínima, que permita la consecución de los procesos afrontando los retos de una nueva locación, por cuanto no resulta lógico mudar también las fallas gerenciales y logísticas que afectan los nodos críticos de la gestión institucional. Finalmente, es posible sintetizar que, sin dejar de lado una visión territorial multifocal, que promueva una distribución más equitativa de la función pública acercando el servidor al beneficiario, la realidad de emergencia económica del país y la ineficiencia de los procesos que aquejan a las instituciones objeto de relocalización, hacen momentáneamente inviable cualquier desplazamiento administrativo, al menos territorialmente hablando.

Anailil

Horizonte 0041 Momentos

Sección: Poesía
Autor:    César Camacho
Título:    Momentos
Año:       2016

Momentos

La vida está hecha de momentos y cada momento es una aventura. A cada tanto se nos escapa una aventura por no estar atentos al momento, o tan absortos en él que no vemos nada más. Los momentos pasan por nosotros formando lo que somos, aunque al final no recordemos el por qué. El vacío es fácil de llenar cuando logras conectar los momentos del ayer con los del hoy, porque es allí donde te hayas a ti mismo. Una tarde de sequia tropical, una cerca de púas delante de ti, te echas a andar mientras queda atrás la estela blanca de un vehículo en marcha, en tu mano una pantalla de cristal líquido apunta el horizonte, no hay nada y a la vez tanto por delante. Sensación de soledad que apremia una mente acostumbrada a no estarlo, la misma cerca de púas se pierde entre los cujíes, confías en ese mapa que llevas grabado en los ojos, tan útil para recorrer la sabana y tan tosco para buscar a la gente, porque a veces vale más un cardo, un cují y una flor que las mil complejidades de las personas. Cae el sol sobre las galeras de Camatagua, el sendero cambia de pendiente, los pasos de mis botas polvorientas se adelantan al destello del metal sobre el ocaso, momento que no se borrará nunca de mis ojos, aventura que se guarda en el corazón.

 Anailil 30-01-2016