“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

sábado, 2 de noviembre de 2019

Horizonte 0135 Gratitud

Sección: Eventos
Autor:    César Camacho
Tema:    Gratitud
Año:       2019

Gratitud

Hoy un particular cumpleaños. Uno que sobre todo invita a recordar el camino andado. En el año más difícil de mi vida (lo reconozco), he decidido comenzar por dar gracias, primero a Dios por permitirme aprender tantas cosas juntas, por darme un año más de vida y las herramientas para seguir adelante en su tiempo perfecto; y como la vida es sólo ahora, quisiera hacer algunas menciones especiales de personas que me han acompañado en éste proceso y las cuales llevo en mi corazón por haberme dado una parte de sí. Gracias a mis hijas Liliana y Sofía por ser la luz que me impulsa a seguir adelante, a mi hermano José David por creer en mí, a mi esposa Joei por permitirme la oportunidad de buscar la felicidad, a mis padres Beatriz y Lorenzo por su apoyo incondicional, a mi tía Yadira por apoyarme en buscar mis raíces, a mi madrina Marisabel por enseñarme que para todo hay un justo momento, a mis tíos Luis y Elizabeth, por darme ese impulso de último minuto que te invita a no volver la vista atrás, a mi abuela Melania por regalarme la esperanza, a mis cuñados y hermanos de vida Jhon y Jhonny, mi mamá Juanita y mis sobrinos Veruzka y Edmanuel por regalarme la mejor valija de amor para llevar alrededor del mundo, a mi compadre y mejor amigo Jesus Rafael por enseñarme como andar con “cabeza fría”, a mis primas Ivonne y Rosa Andreína por sus consejos, a mis amig@s Carmen Pineda, Claudia Paz, Lindlexis Armas, Jennifer Cáceres, Felisa Manzano, Janette Villanueva, José Cabrita, María Milagro Araguayán y José Luis Maita por apoyarme con sus buenas conversas y palabras de aliento, a mi estimado colega Efraín Tapiquén y a Anita Caldera por sus asesorías, a mi equipo CGT por el tiempo compartido y el amor recibido, y, finalmente a la vida por regalarme las redes sociales para mitigar la nostalgia profunda, aquella de Marco Polo, Ulises y cuanto explorador que se alejó de casa en busca de la ciencia y un futuro mejor. Hoy más que nunca mi ciencia es mi familia y mi esperanza el motivo para alcanzar un mundo justo, para todos. Gracias igualmente a todos los que no he listado pero que de igual forma han estado allí (sería muy larga). Los amo, celebremos todos juntos la vida, ya para mañana sería tarde.

Anailil78 02-11-2019

jueves, 31 de octubre de 2019

Horizonte 0134 Proverbio

Sección: Citas inolvidables
Autor:     Proverbio
Obra:     S/D
Año:       S/D

El pesimista mira hacia abajo y se golpea la cabeza, el optimista mira hacia arriba y se tropieza al andar, el realista mira hacia adelante y ajusta su camino en consecuencia”.

martes, 29 de octubre de 2019

Horizonte 0133 Estereotipos

Sección: Pensamientos
Autor:     César Camacho
Tema:     Estereotipos
Año:        2019

La gente solo sabe de izquierdas y derechas, de capitalismo y socialismo, de chavismo y oposicionismo; por eso me revelo de los estereotipos, ahora recién también de los del tipo político. Creo que la única razón es la cordura, la lógica y la ética, factores que formen una justicia basada en el amor. Nadie que robe, sea corrupto y siembre miseria en su pueblo merece pleitecía alguna, sin importar con cual mano escribe. Dios nos lleve con bien.

Anailil 29-10-2019

viernes, 25 de octubre de 2019

Horizonte 0132 Por una nueva Ética

Sección: Caminos de inmigrante
Autor:     César Camacho
Título:     Por una nueva Ética
Año:        2019

Tanto si vemos algunos bailando salsa en nombre de una Patria donde miles pasan hambre, como si vemos a otros llamando “aliens” a quienes claman por el derecho a vivir (con el debido respeto de Yoda); los hechos nos abren la mente a entender que el mundo se llenó de basura y no solamente de plástico, que el mal hacer de las redes sociales, los gobiernos y la política llevan al planeta por un barranco donde, en plena caída libre, aún se debaten sobre izquierdas y derechas, cuando, al final, lo único que importa a cada uno es su propia supervivencia; y es que no importa el precio, cuando alguien se acomoda, no importa si su jefe es el mismísimo Pol Pot, poco existe la ética más allá de la esfera individual de los 5 metros de Coelho. En mi trabajo en el hotel me divierte mucho hablar con los turistas, creo que debería replantearme el oficio por uno como guía turístico o algo parecido. Lo interesante del cuento es como he encontrado entre los mejores conversadores a los estadounidenses, sí, a los gringos. He conversado con gente de Nueva York, California, Indiana, Virginia, Florida, Texas e incluso Montana, todos son anti-Trump, y la mayoría despotrica del sistema electoral estadounidense. Durante años me inculcaron que todo lo venido del “imperio” es malo, pero, ¿su gente lo es? Tanto si escuchas a un catalán fanático del “procés”, como si te enteras de como ha sido la recuperación de Nueva Orleans tras Katrina, o el fiasco del Gran Premio de Formula 1 de Indianápolis de 2005 (cuando los coches “Michelin” no salieron a pista) contado “desde las gradas”, te das cuenta de que muchas veces las cosas no son como las has leído o te las han contado y que siempre vale la pena dudar; hace falta una mente muy amplia para entender el mundo desde una perspectiva sin colores, sin banderas y sin diferencia entre zurdos y diestros. Que Dios cuide a los niños que pasan hambre desde Chile hasta Siria y desde Somalia hasta Venezuela, que Dios proteja a las gentes de buena voluntad del terrorismo de quien, por amor a su ego impone la miseria en las mentes de la gente.

Anailil 25-10-2019

viernes, 11 de octubre de 2019

Horizonte 0131 "Eat, Pray and Love"

Sección: Citas inolvidables
Autor:    Cine
Obra:     Eat, Pray and Love
Año:      2010

Todos queremos que las cosas permanezcan igual aceptando vivir en afliccion porque le tenemos miedo al cambio, a que todo termine en ruinas, el mundo es el caótico y la verdadera trampa es atarse emocionalmente al caos, las ruinas son el presente, las ruinas son el camino a la transformación, siempre debemos estar preparados para las interminables olas de la transformación”.


Horizonte 0130 Ética y abundancia

Sección: Pensamientos
Autor:     César Camacho
Tema:     Ética y abundancia
Año:        2019

Todo depende del significado que tiene la abundancia para cada quien, no hay una fórmula estándar para la abundancia, pero sí para la ética. Quien logra la abundancia en menoscabo de la ética se habrá labrado en contra de la moral y la justicia.

Anailil 11-10-2019

lunes, 16 de septiembre de 2019

Horizonte 0129 Viejo nuevo mundo

Sección: Caminos de inmigrante
Autor:    César Camacho
Título:    Viejo nuevo mundo
Año:      2019 
 
El migrante es una valuarte de la aventura; cuando eres migrante has de estar dispuesto a todo, a hacer de todo, a esperar de todo. Por allí alguien muy apreciado me compartía un artículo en memoria de Alexander Von Humboldt, autor que en su obra ¨Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Mundo” describe magistralmente todo lo que sus sentidos capturaron al recorrer, junto a Bompland, parte de nuestra hoy siempre hermosa Venezuela. ¿Podríamos imaginar a estos dos señores adentrarse en la Serranía de Caripe para explorar la Cueva del Guácharo, ascender a la Silla de Caracas, o navegar aguas arriba el Orinoco hasta el Brazo Casiquiare empleando tecnología del Siglo XVIII?. Es evidente que esto no es una historia de migración, sino de investigación, pero el reto de sobrevivir al otro lado del mundo por una causa noble es un punto grato de rescatar, sobre todo cuando a juro, y en volandas, los hijos de esas tierras nos hemos visto obligados a alcanzar cada latitud y longitud de este planeta. Somos los valientes dignos de atrevernos a aprovechar la virtudes del caos, siempre dispuestos a entender que vivimos en un mundo que es de todos, donde todo lo que pasa nos afecta a todos; sea la bendición de nuestra diáspora la de lanzarnos a conocer el mundo, por aprender y por sobrevivir, haciéndonos más concientes de lo que rige más allá del terruño, haciendo piso e intelecto para quererlo aún más. Seremos los nuevos Humboldt venezolanos, aprendiendo del mundo para el mundo. Terminaba de entregar mi último pedido como repartidor aquella noche, la plataforma me habia dejado en el Poble Sec, barrio del cantautor Joan Manuel Serrat, voz de mis historias de niño; paré en un paki por una estrella de esas catalanas tan típicas de aquí, y al sabor del lúpulo subí a mi Mérida (la marca de mi bici, ¿casualidad?) y bajé por la Avenida del Paralelo hasta el Monumento a Colón, poco me han bastado 7 meses para dejar de sentirme turista en ésta ciudad donde, a cada tanto, he de colar alguna foto cómplice de mis aventuras en las “Regiones boreales del Viejo Mundo”. Retratado Colón, recorro el puerto copado de yates hasta llegar al barrio de La Barceloneta, son las 11:30 pm y agradezco el haber tomado un camino distinto para ir a “casa”, las llantas de la Mérida engoman la losa sembrada junto a las palmeras mientras veo como la luna, casi llena, se deja reflejar tímidamente sobre las mansas aguas del Mediterráneo. Freno la bici y al detenerme, ya con el móvil en mano para retratar el momento, observo como, a la sombra de las palmeras, una decena de personas sin hogar acampan envueltos en mantas, mientras, en la orilla, turistas enamorados se besan a la luz de uno de los más románticos paisajes que mis pupilas han grabado jamás. Capturo la imagen, y no puedo dejar de pensar si alguno de esos bultos en la arena es de algún paisano errante de la crisis, una pesadilla sin fin nacida de un egoísmo que se diluye con las maravillas de un paisaje que no conoce de ideologías, ni de rancias rencillas que no demuestran nada a nadie. Recorro con deleite todo el paseo marítimo de Barcelona mirando romántico los chiringuitos con sus velas encendidas a la luz de la luna, y yo, tal cual venezolano orgulloso, enciendo la app de música en el móvil mientras pedaleo mezclando los viejos tiempos con los nuevos. Se me termina el paseo, cojo la ciclovía hacia el oeste buscando tierras más altas para cruzar la "Diagonal", me detengo entre las vías del tranvía mientras el semaforo de bicis está en rojo, al llegar el verde ínco una vez más la vieja pedalera para terminar de cruzar la avenida, suena “Amiga” de Maelo Ruiz y una chica bonita, que recién cruzaba el paso de cebra frente a mí, sonríe, y sin voltear a mirarme, no más quizá por el rabillo del ojo, se pierde en la noche. Las llantas se combinan con el ronquido de la vieja cadena al pedalear, mientras el ritmo de la vieja salsa te invita a soñar, que estás en casa, una vez más.

Anailil 16-09-2019

sábado, 14 de septiembre de 2019

Horizonte 0128 Rómpeme Mátame

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:    César Camacho
Título:    Rómpeme Mátame
Año:      2019

Rómpeme Mátame – Trigo Limpio (1977)

Ya me faltaba poco a mi por nacer cuando este tema era rutina en la radio. Repertorio de los padres y abuelos que tiende a diluirse en tiempos de los nuevos ritmos profanos del siglo XXI. Puede que sea normal que cada generación acuse a las siguientes de ser indignas, pero hoy peco por aseverar que como éstas viejas rolas no hay. Las melodías de Trigo Limpio sonaban en mis memorias de chico como una rocola mezclada de temas sin precisar. Bastaba a veces sintonizar alguna radio vanguardista para tararear un pedazo de canción que te prometías buscar para coleccionar. Fui así como un día saliendo de El Sombrero (Guarico - Venezuela) le dije a mi amigo Sobec Dominguez: ésta canción me gusta!, y, días más tarde me llamó y dijo: “Líder, la canción es de Trigo Limpio y se llama Rómpeme Mátame”, era ya bien adentrada la era de los Millenials, pero yo en lugar de ir hacia adelante en la modernidad, buscaba guardarme en el romanticismo de los valores, retrospectiva que hace de la lógica del tiempo algo que fluye en ambas direcciones.

Anailil 14-09-2019

Horizonte 0127 Tu nombre me sabe a hierba

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     Tu nombre me sabe a hierba
Año:       2019

Tu nombre me sabe a hierba – Joan Manuel Serrat (1969)
 
Musa del arte hecha palabras que describe en forma de versos las notas mas profundas del alma. Hoy dedico ”La Historia de Mis Canciones” a Catalunya y su cantautor Joan Manuel Serrat. A veces, como ya les he contado, cuando las influencias llegan a ti de pequeño sueles prendarte de ellas sin apenas saber el porqué, son letras, ritmos o sentires que te llegan sin imaginar que la sangre es espesa y el tiempo un ciclón infinito de eventos que terminan donde comienzan. Hay géneros o artistas que aún de joven escuchas y no te atraen, no te “enganchan” y con pleno derecho, los apartas. Pero se han preguntado porqué hay géneros, temas y artistas de los que te has colgado y con el paso del tiempo terminas hallándole un sentido inesperado?. Hoy tiene un sabor muy especial escuchar al “noi de Poble-sec” (como se le conoce en su barrio natal de Barcelona) cantar este tema que de chico disfrutaba yo sentado a la sombra de las ventanas de madera en mi antigua casa de Los Teques (Miranda - Venezuela); ésta vez, con un “sabor a hierba” más mediterránea por estar un poco más cerca de donde nació éste glorioso valuarte de la música catalana.

Anailil 14-09-2019

domingo, 1 de septiembre de 2019

Horizonte 0126 El paso

Sección: Pensamientos
Autor:    César Camacho
Tema:    El paso
Año:      2019

El primer paso en falso ocurre al pretender que los demás piensen igual que tú, por mucho que creas tener la razón, no es ético ni moral andar por allí quebrantando la única libertad auténtica del ser humano: la de elegir en qué creer.

Anailil 01-09-2019

miércoles, 28 de agosto de 2019

Horizonte 0125 Sueños

Sección: Pensamientos
Autor:     César Camacho
Tema:     Sueños
Año:       2019


Dícese del crimen universal, aquel que en manos del egoísmo se ha propuesto opacar los anhelos de la gente en nombre de la libertad; libertad que sólo se profesa con la oportunidad de llegar donde quieras llegar: los sueños no entienden de ideologías, son tan solo fervientes deseos de nuestros corazones; noble es la tarea de seguirlos y luchar por ellos, a fin de cuentas, mañana, no quedará tiempo para las rancias rencillas surgidas del ego en su afán por tener la razón. Vive, sueña, no hay nada más.

Anailil 28-08-2019

miércoles, 14 de agosto de 2019

Horizonte 0124 A mi manera

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     A mi manera
Año:       2019

A mi manera – Arturo Sandoval (1982)

En aquel organizador negro de CDs, donde se acumula buena parte de mis pistas de juventud, hay un ejemplar titulado “El mejor trompeta del mundo”. Fue este unos de los primeros CDs que papá compró cuando el formato recién entraba en nuestras vidas. Aún recuerdo el primer reproductor de Compact Disc que ví por allá en 1991; era el Sony de mi tío Luis, una cosa ultramoderna que nos hacía sentir en el siglo XXI de sólo de pensar en el láser que lo tocaba; un aparato del tamaño de un decodificador de TV o de una consola de videojuegos moderna, con un panel frontal de botones al estilo cassettera. Un aparato elegante sin duda; luego papá compraría un Pioneer de similares características el cual, creo, aún hoy funciona. Desfilaron entonces, con la novedad, albumes de selecta música como el del Havana’s Soundtrack, y artistas como Jean Michel Jarré, Roberto Perera, Chick Korea, Alquimia Acústica y Spyro Gyra, entre otros. Papá se había encargado de bautizar la era laser, no sólo con música muy particular, sino con un ambiente singular en el cual el ritual de disfrutar un CD era la panacea de los domingos. De entre los momentos asociados, recuerdo como me llamaron la atención los elevados tonos del maestro Arturo Sandoval en “A mi manera”, cultura que de manera silente llegaba a mi mente siempre absorta por saber y disfrutar cada día más.

Anailil 14-08-2019

sábado, 10 de agosto de 2019

Horizonte 0123 Letras del yo migrante

Sección: Caminos de inmigrante
Autor:     César Camacho
Título:     Letras del yo migrante
Año:       2019

Hoy está de moda que cuando hablamos de migrar, nos referimos al éxodo transnacional, ese que ha surgido como exilio obligado de quien quiere llevar el pan a su familia; sin embargo, las migraciones existen desde siempre y en diversas escalas. De allí que en la historia contemporánea de Venezuela, solíamos estudiar en la escuela el famoso “éxodo rural”, aquel que se produjo con el auge de la industria petrolera a principios del siglo XX, y sobre el cual se hablaría luego de “sembrarlo” para “revertirlo”. En geografía, estudiamos un indicador llamado “saldo migratorio”, el cual puede ser negativo cuando la región, subregión o localidad expulsa población migrante, o, positivo, cuando dicho espacio es atractor de población. Muchos fuimos migrantes incluso antes de vivir éstos oscuros y taciturnos días de hoy, algún papá, mamá, tío, abuelo, primo, esposo, esposa, seguro debió viajar a otra región por un mejor empleo, por un mejor futuro, o por un sueño inconcluso. Mucha gente conocíamos en Caracas, por ejemplo, que venía desde Los Andes, Lara, Oriente, Zulia, Guayana, o Los Llanos. El 10 de septiembre de 2002, me llamaron para trabajar por primera vez en Aragua, y para mí, que soy nativo de la cercana Los Teques, a simple vista no parecía representar una gran diferencia o migración alguna, pero sí lo fue. Acostumbrado al promedio de temperatura de los Altos de Miranda y Caracas, donde la neblina solía meterse en el salón de mis clases de primaria, llegar a la Ciudad Jardín de Venezuela era como sentirse de pronto en una caldera, sudaba yo de la nada cuando entraba a las oficinas de la Federación Campesina donde comenzaba a trabajar en aquél entonces. Al hacerse la hora de almuerzo, más de una vez caminé sin sentido entre la Avenida Constitución y la Avenida Bolívar buscando algo que comer, las calles medio solitarias al mediodía, denotaban la antigua costumbre llanera de salir al caer la tarde, cuando las chicas buenamosas hacen gala de sus mejores colores al contornear las plazas de los pueblos. Fue así como conocí lugares como “La Sultana”, “Pollos La Mina”, “Pollos Tiuna” o “El Dragón Dorado”, sin sospechar que al callejear por aquella ciudad casi desconocida, osaba con encontrarme en medio de mi nuevo refugio de vida. Solía ir a pie desde los alrededores de “La Romana” hasta el centro, dejándome invadir por la calma de una ciudad cuya paz había conquistado al mismísimo Benemérito. Todo era diferente, pero a la vez delicioso, noble sentimiento de quien se siente bienvenido en su nuevo destino. La parte trasera del carro colapsaba llena de ropas, zapatos, equipos y demás artilugios que todo migrante lleva en la maleta. En aquel momento ese asiento era la maleta en la que llevé mi vida a una ciudad en la que, sin saberlo, habría de encontrar al amor y en la que nacerían mis retoños. Aquella amargura aprehendida durante una peregrinación al Santuario de la Madre María de San José, cuando en 5to año de bachillerato me robaron una chaqueta frente a la Maestranza César Girón, pronto fue diluída cuando a casi dos años de empezar a trabajar naciera en el mismo lugar la primera de mis hijas, pocos metros más allá. Fue así como fuí infiel por primera vez a la ciudad en la que nací, al hacerme, por propia voluntad, eterno maracayero de corazón. Emulando aquella teoría urbanística de la ciudad como órgano viviente, sírvan mis venas como antología de mis andares entre sus calles serenas de nobles atardeceres en los que, al néctar de la sencillez, siempre es grato disfrutar del fruto de la cebada a las puertas de un local enrejado con emblemas de oso y letras blancas grabadas sobre botellas de color ambar. ¿Que si le doy la cola para El Limón?, ¿Pero dónde queda eso? decía, cuando algún compañero me pedía un aventón mientras me explicaba que la vía para Ocumare era una autopista comparada con la de Choroní, pero ¿es que son dos distintas? preguntaba, mientras me explicaban que los “recoje locos” tocaban la corneta cuando se acercaban y a veces ocupaban todo el espacio de la calzada. La amarga aventura de ser migrante se hizo dulce bañándome en “Las Cocuizas” o en “Polvorín”, mientras las sombras de la tarde apaciguaban el calor de este “patio trasero apureño” bajo el follaje de los samanes de mi querida Aragua, donde alguna vez encontré y por siempre guardaré mi corazón.

Anailil 10-08-2019

martes, 30 de julio de 2019

Horizonte 0122 El día que me quieras

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:    César Camacho
Título:    El día que me quieras
Año:      2019

El día que me quieras – Luis Miguel (1994)

Sigo yo con mis rolas. Yo le hecho “mucho broma” a mamá, porque la vida de este artista sí que se ha vuelto controvertida ultimamente, pero ese no es el punto. Lo cierto es que como quizá ya sabrán, o imaginarán, me viene de ella la musa por el trabajo de “Luismi”, y es que si se trata de romance, hay que reconocer que éste es su signo distintivo, no sólo por su gran voz, sino por la época que marcó. El album Segundo Romance, y en particular el tema “El día que me quieras”, me transporta a un viaje muy singular, mi primer viaje solo sin mis padres. Recuerdo que el pana Argenis Moreno Trejo, que era el único mayor de edad entonces, tuvo que firmar un permiso de viaje para que varios pudieramos ir de fiesta a un cayo de Morrocoy, (Falcón-Venezuela). Eran tiempos icónicos, recuerdo que llamé a mis padres de un teléfono público tarjetero (no habían celulares, o eran muy raros), y la tarjeta tenía una imagen de los flamencos de Morrocoy. Algunos panas como Niomar Oropeza tienen malos recuerdos del viaje, pero para mi representa la nostalgia de tiempos de amistad, alegría e inocencia. En aquel viaje estuvo también mi compañera de curso de entonces Sandra de León, quien no se si leerá estos post, pero sé que es super fanática de Luis Miguel, de éste disco, y en particular del tema “Somos Novios”, tributo a esa gente romántica que todos los días se empeña en cambiar al mundo.

Anailil 30-07-2019

Horizonte 0121 Cosas del ambiente

Sección: Caminos de inmigrante
Autor:     César Camacho
Título:    Cosas del ambiente
Año:       2019

Más que en el turismo, el aprendizaje del migrante al vivir en otra cultura es invaluable. Es el bendito método científico haciendo gala otra vez de sus artificios. A veces hay flagelos que se vuelven cultura al ser cotidianos, y de allí que a veces, para los propios, parece, normal; sea éste quizá, el camino de tradiciones como la tauromaquia, la ablación genital o el código islámico impuesto a la mujer, los cuales con el tiempo tienden a ser: “normales”. Es allí donde gana valor, el criterio propio investigativo, ese de conocer por curiosidad para aprender. Durante mis tempranos años de ejercicio profesional, aspectos clave como el control de la frontera agrícola, ó, más tarde, la gesta de una minería menos “agresiva” con el medio ambiente, se me vendieron como objetivos de menor valor los cuales podrían ser revisados, después. Es en la práctica, donde el ejercicio de una política medioambiental justa cobra su valor, y no en la redacción de instrumentos legales diseñados para impulsar modelos políticos-ideológicos. Durante años se vendió, como, “normal”, que un instrumento de tierras otorgado por el ente regulador venezolano, podía ser publicado sin estudio alguno que analizara el impacto ambiental generado por incentivar nuevos desarrollos en áreas vírgenes o con otra tradición de cultivo. Durante años se vendió la idea de que “arcos” y nuevas áreas protegidas justificarían, o disfrazarían, el impacto de la minería ilegal en Venezuela. El Desarrollo del medio rural venezolano, y el de cualquier otro país, requiere de un nivel de evaluación técnica profesional acorde con la complejidad de los modelos sugeridos. De nada sirve vender la salvación del planeta y de la raza humana en nombre de una doctrina política, cuando en la práctica, no se cumple ni apenas la mínima parte de lo formulado; son solo trazos en un papel impresos para ganar pleitecías a expensas de los bolsillos de alguien, o del futuro empeñado de nuestros hijos. Se hace de noche y las luces del parque dan paso a las breves sombras veraneras que separan una jornada de otra mejor. Al rodear la esquina, cinco contenedores con tapas de diferente color, esperan para ser vaciados, como sucede cada día cuando llega por ellos su camión respectivo, sí, en efecto, uno para cada tipo de desecho. No se porqué, por cultura?, pero cuesta un poco acostumbrase a diversificar la basura: verde para el vidrio, azul para el cartón, amarillo para el plástico, marrón para orgánicos, gris para todo lo demás, eso por no hablar de lo contenedores, generalmente naranja, para recojer los escombros de la construcción. Un sistema de recolección de desechos para cada tipo de desecho, una inversión millonaria en medio ambiente que ya quisieramos emular al sur del Orinoco, y al norte, y en todos sentidos cardinales de nuestra Patria. Realidad que se hace cultura al recorrer, con soltura, un planeta que no sabe de ideologías, solo de armonía, y de equilibrio.

Anailil 30-07-2019

sábado, 20 de julio de 2019

Horizonte 0120 Canto al Ávila

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     Canto al Ávila
Año:       2019

Canto al Ávila – Ilan Chester (1983)

Papá tiene una maña la cual orgullosamente heredé, es sistemático, le gusta ordenar cosas, codificar, crear sistemas, de allí el que me “mole” enumerar todo (ésta es la publicación 0026 del album). En pleno furor del cassette, papá solía grabar los acetatos metódica y cuidadosamente para lograr la mejor calidad, enumerando sus cassettes uno a uno. Hay uno en particular que me gustaba, creo que era el 056, el cual comenzaba con “Canto al Ávila” e iba acompañado de una buena dosis de Air Supply, Toto, Kenny Rogers, y, en el lado B, Joan Manuel Serrat en vivo. Música de mucha calidad que les traigo hoy como otro recuerdo de mi infancia, el cual, sin duda, me llega en un momento de gran nostalgia; Caracas, “de Petare a la Pastora”, fue mi patio trasero durante mis años de universidad, ya recuerdo decían “quien maneja en Caracas maneja en cualquier parte del mundo”, eso decía yo hasta llegar a España, la vida nunca deja de sorprendernos. Como sea, éste tema es sin duda símbolo de esas raíces que son por no dejar de ser, desafío rebelde para todos aquellos que dicen se debe dejar atrás el pasado y todo lo vivido. Hoy más que nunca soy mi pasado, soy Caracas, soy el Ávila... soy Venezuela.

Anailil 20-07-2019

martes, 2 de julio de 2019

Horizonte 0119 Te quise olvidar

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:    Te quise olvidar
Año:       2019

Te quise olvidar – Carlos Baute (1999)

Cuenta la historia que por allá por 1998 en la Escuela de Geografía de la UCV, se reunieron cinco aprendices de profesionales para cursar el Taller II de la carrera, experiencia que se repetiría para los Talleres III y IV. Un Taller del ciclo avanzado de Geografía UCV, es una asignatura en la que, cada equipo, debe preparar una investigación detallada y seminario sobre una región, subregión o localidad del país, aprendiendo a combinar variables en tiempo real y establecer las bases de la metodología geográfica. Los seminarios (o exposiciones) deben ser presentadas en serie, hasta que todas las fallas técnicas sean subsanadas, tarea la cual llevaba mucho tiempo y dedicación. Eran días de libros, cuadernos llenos de datos y páginas y páginas redactadas en el ordenador. Fue en aquella vieja (nueva para entonces) Pentium II 233 Mhz que teníamos en San Antonio de los Altos, en la que para distraer un poco nuestras mentes, solíamos escuchar nuestra música; y fue en una de tantas tardes-noches que mi amigo Juan Carlos González Ortega, llevó éste disco de nuestro paisano Carlos Baute, del cual, “Te quise olvidar” sirvió para ponerle el matíz melancólico a una tarde que por ahí también recordarán Eunice Siso, Pedro Galindo y Jennys Colmenares. In memóriam de Juan Carlos González Ortega, grande amigo! Donde quiera que estés...

Anailil 02-07-2019

Horizonte 0118 Divina niña

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     Divina niña
Año:       2019 
 
Divina niña – Dimensión latina (1976)

Era un operativo de campo de esos que tanto me gustaban, pocas veces hasta hoy, he logrado hacerme con un trabajo tan gratificante. Diciembre de 2004, iba tarde por estar enfermo, pero tantas eran las ganas de adentrarme en ese llano hermoso, que apertreché el Chevette y puse rumbo a un caserío llamado Médano del Rosario (Aragua - Venezuela) donde me esperaba mi equipo de trabajo realizando catastro agrícola. Villa de Cura, San Juan, San Sebastián, Camatagua y Taguay habían quedado atras, y justo antes de llegar al límite con Guarico, enfilé por aquella pequeña carretera apenas asfaltada que me llevaría al Asentamiento Campesino homónimo, fundado en tiempos de la Ley de Reforma Agraria en Venezuela (1960-2001) empleando topografía que para la época era de calidad y precisión. Al pasar la curva peligrosa de la represa de El Médano, pude ver la casa en lo alto de una colina justo antes de entrar al pueblito, atardecía y al acabarse el poco asfalto, los 4 Pirelli P400 crujieron al subir la cuesta donde me esperaban mis compañeros. Busqué el recodo de una mesa vacía, encendí la laptop IBM Centrino donde el Mapinfo siempre estaba dispuesto, conecté las Genius que me había regalado mi compadre Jesus Flores un par de años antes, y dejé deslizar el índice para reproducir “Divina Niña”. No faltó quien cantó, todos trabajando hasta tarde noche para seguir al dia siguiente con un nuevo sol. De aquella anécdota surgió una parodia llamada “El Pavo Saurio” en honor a nuestro jefe Ricardo Carranza. A ver si se acuerdan María Castellano, Eliana Ordosgoite, Ana Caldera, Jennifer Álvarez, Marcos Martínez, César Ontiveros, Sobec Dominguez, Miriam Yépez, Wilfredo Herrera, entre muchos otros. Bonita experiencia para recordar.

Anailil 02-07-2019

Horizonte 0117 Beyond the black hole

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     Beyond the black hole
Año:       2019


Beyond the black hole – Gamma Ray (1997)

No quiero ser repetitivo, pero ya les he contado como a veces hay canciones, o en este caso grupos (bandas) sobre los cuales, pasa el tiempo, y no sabemos gran cosa, sabemos que existen por el ambiente en que estamos, o algún disco que alguien tenía. No estoy 100% seguro de quien era el que tenía la franela de Gamma Ray - Land of the Free, creo que era Carlos Veliz, imágen fugaz de adolescencia que me quedo grabada. En fin que pasaron los años, y no fue hasta adentrada la universidad, que me decanté por degustar a fondo el power (speed) metal europeo, aquel de Helloween, Manowar (estadounidenses pero con el estilo), Stratovarious y finalmente Gamma Ray, aún así, pasaron algunos años para descubrir esta pieza que combina de manera perfecta dos de mis grandes aficiones: el rock metal y la ciencia ficción al puro estilo: “Where no one has gone before”.

Anailil 02-07-2019

Horizonte 0116 Paso la vida pensando

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     Paso la vida pensando
Año:       2019
 
Paso la vida pensando – José Feliciano (1983)

Himno de lo sublime, de todo aquello que, pensando, quisieramos que fuera el norte de todo para todos. No muchos hemos podido dejar de pensar y acallar ese torbellino de recuerdos, de tristezas, de alegrías y de esperanza que se acumulan en nuestra mente, de allí que algunos nos “Pasamos la vida pensando” en el amor, en todo lo que es posible lograr cuando se obra por una buena causa, por muy doloroso que sea el proceso. Cuando todo se enfoca desde y para el amor, no habrán obstáculos forjados que puedan oscurecer la senda preescrita, aquella que no trazamos sobre el papel sacando cuentas de aritmética, sino con el accionar del corazón en nuestras vidas. No hay mayor justicia.

jueves, 27 de junio de 2019

Horizonte 0115 Apariencias

Sección: Caminos de inmigrante
Autor:     César Camacho
Título:     Apariencias
Año:        2019

A veces las historias llegan a mí como colgadas de un hilo, a cada tanto, en nuestro afán por resolver nuestra mente, olvidamos que existen otras, estoy convencido de que el mundo sería diferente si todos pensáramos un poco más en el entorno, usando de vez en cuando otros zapatos. Aplica como para todo la regla del equilibrio, mi favorita, me gusta jugar a que las conductas y muchos otros criterios se pueden medir en una recta numérica donde los extremos difieren de lo extenso a lo diverso, de lo puntual a lo abierto, del egoísmo al altruísmo. En fin que poniéndonos más cerca del cero, es posible sentir de cerca como llegan estas historias a nosotros. 
 
Ella es dominicana y suele trabajar como servicio de limpieza de áreas comunes, su amabilidad caribeña contrasta con el promedio un poco mas frío de los locales, mientras pasaba el “mocho” frente a mi garita, alzó su tez morena al responder mi saludo:

- ¿Bien, tu como vas? - replicó entonces agitando su melena cobriza.
- ¡Pues bien, otro día otro pavo! - agregué poniéndole un toque local a la conversación.
- Así es, yo contando los días para irme a mi país.
- ¿Eres dominicana? - pregunté creyendo recordar haberlo indagado antes.
- ¡Sí!, y me tengo que ir, mi padre falleció el año pasado y yo no pude estar - agregó sin dejar de sonreir.

Como para mi el conflicto sobre las ventajas y desventajas del emigrante esta a flor de piel, continué indagando:

- Lo siento mucho, de verdad, es triste cuando estas cosas tienen que pasar, son riesgos muy altos los que se corren cuando venimos lejos a trabajar, pero, ¿ha sido un accidente? - pregunté compartiendo de alguna manera su dolor.

- No, ha sido el cáncer, - replicó ya menguando su sonrisa - cáncer de próstata, duró 4 meses, nos reuniremos todos los hermanos para visitar la lápida, yo no pude estar con él en sus últimos meses, ni tampoco mis hermanos que viven en Estados Unidos.
 
Yo, conmovido por el relato, volví a las diatribas que deriban del exilio y sus consecuencias. 

- No he podido ir al final porque el ticket es muy costoso, sólo pude verlo un par de meses antes de fallecer, murió en el hospital, ya al final se arrancaba el cuero de los brazos con las uñas. 
 
Con la garganta nudosa pregunté:
- ¿Por el dolor?. Y en un último esbozo de sonrisa agregó:
- ¡Ya no sigo, adiós!

Sobreviene entonces, de súbito, la moraleja del cuento, por muy sonriente y fuerte que luzca la persona, no debemos desmeritar lo que internamente pueda estar pasando, es regular la regla numérica para hacer un mundo más justo. La carga emocional es muy alta y siempre habrán diatribas por resolver como la del tiempo presente que le robamos a los nuestros, por necesidad.


Anailil 27-06-2019

domingo, 16 de junio de 2019

Horizonte 0114 Fiesta en Elorza

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:    Fiesta en Elorza 
Año:      2019 
 
Fiesta en Elorza – Eneas Perdomo (1979)

Y siempre el campo y la ruralidad allí criandome como hijo ajeno, cual cachorro extraviado de ciudad. Recuerdo aquellos tiempos de “viajar” a El Jarrillo (Miranda - Venezuela) por paseo de fin de semana, larga travesía que se hacía por una estrecha carretera de tierra llena de cruces en los bordes (las cuales me aterraban), y por la cual llevaba horas recorrer la distancia desde Los Teques. Solíamos ir en caravana: el Sr. Leopoldo Sánchez en su pick up Jeep (le gustaba liderar), el “verdugo”, como llamaban al Land Crusier techo de fibra de mi padrino Antonio, la Jeep Wagoneer del abuelo y nosotros en nuestro Land Crusier marrón. En fin que cuenta una leyenda familiar, que, papá, disfrutando de su ambiente de campo, se paró a cantar “Fiesta en Elorza” en un restaurant donde solíamos ir al llegar al pueblito, tela que cortar para años de historias y cuentos que hoy revivo en su honor por ser el día del Padre. ¡Felicidades Papá!!

Anailil 16-06-2019

jueves, 13 de junio de 2019

Horizonte 0113 Entre dos mundos

Sección: Caminos de inmigrante
Autor:     César Camacho
Título:     Entre dos mundos
Año:       2019 
 
Era mi dia libre y me habian cambiado de horario, al día siguiente iniciaba una corrida de 6 días de 12 horas en turno de noche. Mientras terminaba de cocinar, lavar y planchar lo necesario para aligerar los días que venían, pensaba en cómo podría llevar mejor el cambio de turno, el cual si bien ya me había tocado antes invertir, seguía siendo tortuoso de adaptar. Decidí que lo mejor era, tras pasar por “Liberty” a enviar a Venezuela las medicinas de mi hija, esas que no se consiguen allá, podría darme un paseo por el que, hasta ahora, ha sido mi barrio favorito de Barcelona, Villa de Gracia; como siempre yo buscando la geografía a través de los pies, andando como un loco hasta más no poder. Como parte de ese itinerario inventado, elegí pasar primero por un bar catalán de dominó para sentirme más en casa, allá Jhon, Jhonny, Jacky y Juanita sabrán de que hablo; estándo allí y tras notar que nadie me invitó a jugar, habían no menos de 10 mesas activas de dominó pero todas entre gente que se conocía entre sí, me puse a otear el móvil, cuando, de pronto, me llega una alerta de la aplicación “Too good to go”, la cual me habían recomendado en un grupo de face, pero no me había arriesgado aún a probar. Dicha aplicación, a mi parecer, tiene un propósito muy noble, el de rescatar, al menos, un porcentaje de la comida que diariamente se desecha en una de las ciudades con más intensa resturación en toda Europa; a través de ella pagas una fracción módica por un “paquete sorpresa” con los “restantes” del día, los cuales, de otro modo, irían a parar a la basura. Supe entonces que una pizzería a unas pocas cuadras, liberaría una venta en un par de horas, yo estaba cerca, y, habiendo decido acostarme lo mas tarde posible para poder invertir el turno de sueño, decidí arriesgarme a usarla cuando menos por un buen propósito, noble empresa la de pensar en todos aquellos que hoy no tienen nada que comer. Acto seguido, salí del dominó, triste por no haber jugado pero a la vez contento por haber escuchado las piezas rechinar, caminé por las estrechas callejuelas de Villa de Gracia, un casco urbano de carácter pre-industrial el cual fue conurbado con la gran Barcelona como parte del ensache planificado a finales del siglo XIX. Llegué a la Plaza de la Revolución, y tras ver de reojo la pizzería y notar que aún quedaba tiempo para recoger el pedido, continué callejeando las manzanas que alrededor conforman la estructura de la Villa y entré en un pequeño bar, donde, al pedir “una caña” me han servido una Urquell checa, la cual recomiendo con premura, esquisito privilegio el de restaurar aún cuando a muchos, alrededor del mundo, no les queda mas que mendigar. Terminada la Pilsener, se hizo la hora de ir por mi pedido, y, de vuelta en la plaza, entré al local con mi recibo electrónico abierto en el móvil. Muy corteses los chicos me despacharon una caja de pizzería con 6 “slices” diferentes dentro, parte del restante del día. Salí a la calle y seguí callejeando comiendo un pedazo de pizza a la vez, frios todos ellos como una noche de la Barcelona primaveral, pero gustosos por el valor aprendido de la carencia prolongada. Seguía yo avanzando por las calles y muchos al pasar, me miraban como quien recién ha recogido las sobras del trasto de la basura, y digo yo, sí, estaban frías, pero eran mías y no me las habían regalado, las he pagado con mi salario, las he ganado, no las he pedido, no he tenido que anotarme en ninguna lista ni esperarlas en una bolsa, esa noche me comí una pizza como la que tantas veces, en tiempos recientes no pude comer. Rescaté comida de un sistema que desperdicia los recursos a diario pero que al mismo tiempo trata de que todos coman, historia de dos mundos que termina con el último “slice” frente al contenedor de basura para reciclar que dice “cartón”, abrí la tapa, arrojé la caja, y me perdí en la noche.

Anailil 13-06-2019

martes, 11 de junio de 2019

Horizonte 0112 All Right

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     All Right 
Año:       2019
All Right – Christopher Cross (1983)

Habiendo superado el capítulo de Arjona, aunque insisto en que había que contarlo, por ser una historia personal; sin cambiar mi época retro favorita, les traigo este tema cuya historia ha transcurrido en tiempo real. La pista me viene de esas tantas que escuché alguna vez en mi infancia y de la cual no me ocupé nunca de indagar, creo que a todos nos pasa que escuchamos una canción y quedamos en anotarla pero a la final pasa de largo, pues hoy he rescatado ésta, estando en mi sitio de trabajo, descubrí una emisora FM de Barcelona llamada Kiss, que ofrece solo música de los 80s y 90s, fue así como me llego ésta melodía la cual decidí regalar a mis padres por celebrar hoy su aniversario de bodas número 41. Rolas de tiempos antiguos que vienen a nosotros como por razón divina.

jueves, 6 de junio de 2019

Horizonte 0111 Pasillaneando

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     Pasillaneando 
Año:       2019 
 
Pasillaneando – Antonio Heredia (1969)

Como ya les he contado, siempre he sentido la música muy de cerca, y una de mis mayores frustraciones ha sido, hasta ahora, la de no dominar lo básico de algún instrumento. Recuerdo mis primeros intentos de tocar el cuatro, uno viejito que tenía mi papá en casa, el cual luego reemplazaría por uno que me compré un diciembre con un billete de 100 bolívares que mi abuelo Alfredo me regaló escondido dentro de una nuez, particular y graciosa forma como cada diciembre solía darme su aguinaldo. Con aquel cuatro intentó mamá enseñarme “Pasillaneando”, y algo habré aprendido, pero lo más sublime de la tonada me llegaría años después al disfrutar de mi hija Sofía bailándola vestida de moza criolla con los cachetes colorados y llenos de vida, lágrimas de alegría que no se olvidan.

Anailil 06-06-2019

Horizonte 0110 Tarde

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:    Tarde 
Año:       2019 
 Tarde – Ricardo Arjona (1998)

De Metállica a Arjona, ahora mis panas rockeros si me van a odiar. Pero como dice el dicho “hay que bailar como si nadie te viera”, además muchas face-amigas agradecerán el gesto, estoy seguro. Mucho se ha dicho de Arjona, y cuando digo mucho es para bien y para mal; sin embargo, no se puede negar que suele haber mucha filosofía en sus letras. La de hoy la he elegido, en particular, porque me fue dedicada hace varios años en un afán intenso, y recíproco, por señalar como llega a nosotros “Tarde” lo que no podemos poseer. Hoy, creo que cuando se trata de amor, no se trata de poseer, se trata de compartir algo que esta por sobre cualquier apego físico o material; el que ama de verdad, guarda en su corazón cada sentimiento que la vida le regala, sin imponer su ego sobre nadie y “Sin daños a terceros”. Más hoy, aunque tarde, doy gracias por aquel regalo, enseñanza de vida.

Anailil 06-06-2019

jueves, 23 de mayo de 2019

Horizonte 0109 La crisis según Guinea

Sección: Caminos de inmigrante
Autor:     César Camacho
Título:     La crisis según Guinea 
Año:       2019 
 
Ocurrió que habían cambiado el personal de limpieza en la empresa debido a una baja por enfermedad, de modo que, al amanecer, me sorprendió ver un rostro amigable de tez oscura y acento portugués pidiendo las llaves para iniciar el servicio. La multicultural Barcelona nunca deja de sorprenderte, es de esas ciudades cuya identidad es en realidad un todo, no hay un matíz exacto para definirla, es tanto normal subir a un vagón de tren y escuchar una pareja hablando en francés, como a un grupo de estudiantes en inglés, o a dos jubilados en catalán. Por la cercanía, no sería extraño que aquel despierto tipo proviniera de Portugal, pero yo tropical al fin y del otro lado del océano, aún no caigo en cuenta de lo cerca que estoy de Africa y su influencia. Acostumbrado a que no todo el mundo es tan abierto en España para interactuar (relativamente), me limité a saludar y entregarle las llaves correspondientes; pero, al rato, al pasar a su lado para servirme una taza de café, me atajó:

- ¿Cómo te llamas?
- César - contesté aún sorprendido por el interés, y agregué: - ¿y tu?
- Soy Brune - contestó en un tono más portugués que nunca.
- Vale pues bienvenido - y tendiéndole la mano le ofrecí - si necesitas algo hazme saber.
- Gracias - contestó al tiempo que preguntaba: - ¿eres de Colombia o de Venezuela?

Yo todavía buscando comprender por qué en España confunden el acento venezolano con el colombiano, contesté:

- ¡De Venezuela! - y Brune, alzando los ojos al techo exclamó:
- Oh, muchos problemas allí, mi país tiene muchos problemas, pero no estamos como ustedes, yo no entiendo como el país con las mujeres más hermosas puede estar así.

No hilando yo bien la relación entre las mujeres y la política (¿o tal vez si?), me adelanté a la pregunta lógica:

- ¿De donde eres Brune?
- Soy de Guinea Bissau.
Y de allí mi torpeza de olvidar que cualquier acento portugués en España puede provenir de las numerosas ex-colonias africanas (¡Se vale coger un Atlas tíos!)
 
- Y no solo las mujeres más hermosas - me apuré a complementar - tenemos los más cotizados minerales, agua dulce, recursos forestales y ¡hasta la cascada más alta del mundo! - y Brune, con pesadumbre y levantando su mano a la altura del pecho con la palma abierta hacia abajo, me cuenta:

- El otro día mi hija de 12 años me preguntó: Papá y ¿donde queda ese país tan bonito?, traté de explicarle que queda en América, cerca de un mar muy azul que llaman Caribe. 

 
Y le dije yo a Brune:
- Si bueno, esperamos que siga siendo azul y no de otro color más oscuro, mi país es la nueva parcela que se disputan en la Guerra Fría, aquella de Vietnam y Corea, y ya sabemos como terminó aquello. Y Brune, muy culto, agregó otra vez con los ojos expresivos:
- Y también sabemos cuanto duró...

Anailil 23-05-2019


martes, 21 de mayo de 2019

Horizonte 0108 Master of puppets

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     Master of puppets 
Año:       2019
Master of puppets – Metallica (1986)

Y vengo yo un poco ácido hoy, dicen que el rock representa esa rebeldía que llevamos dentro; no se me ocurre mejor momento para la rebeldía, la verdad. Fan yo de toda la música nacida desde la TV a color, hasta el Y2K (vale googlear para los más jovencitos), he seleccionado hoy lo que considero, muy particularmente, el himno nacional del rock subgénero metal. He leído que el sonido de Metállica en su momento, a principios de los ‘80, destacó por ser algo nunca antes sentido, con una energía épica y novedosa, y yo aún hoy lo creo así. En fin que dentro de todo el repertorio, recuerdo haber explorado las tiendas de acetatos y sentido curiosidad por las diferentes carátulas, de entre las cuales “Master of Puppets” llamó mi atención por reflejar un cementerio de cruces, tétrico ambiente siempre afín con alguien nacido el día de los muertos. Si hay alguien con interés en el metal, jamás podrá llamarse asímismo aficionado si no conoce este tema de su album homónimo, todo un icono en la historia de la música.