“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

sábado, 31 de octubre de 2015

Horizonte 0027 Un atardecer

Sección: Poesía
Autor:     César Camacho
Título:     Un atardecer
Año:       1992

Un atardecer

Un atardecer, la unión de dos principios que se juntan en el umbral de sus sentimientos que van husmeando el placer de una mirada. El día, con su maravilloso mundo de colores y alegría que contrasta con la serena tranquilidad de la noche. La noche, el observatorio natural que nos muestra lo que el colorido del día nos impide ver. Ambos, grandes famosos son testigos de la presencia de un hombre ante su universo: la naturaleza.

Anailil

Horizonte 0026 Angola

Sección: Mis Lugares en el Mundo
Autor: César Camacho
Lugar: Angola – Cataratas Kalándula
Año: 2015 
 
Hace 20 años el profesor Agenor Fernández de Introducción a la Geografía, materia que se cursa en el primer semestre de Geografía en la Universidad Central de Venezuela, nos decía a los nuevos aprendices que la Geografía entra por los pies. El concepto de comprender la interacción entre el hombre y su ambiente físico sólo es posible de percibir en su sentido más amplio cuando estás en el lugar donde ocurre el fenómeno. De modo que, para el Geógrafo, el deseo de viajar se convierte en un fuego interno que nos impulsa a salir a recorrer el mundo, en busca de aquello que se aprende con el andar. Desafortunadamente viajar no es barato y en algunos casos difícil de priorizar, incluso cuando le demos un matiz científico o como mejor me gusta decir, humanista. Digo difícil de priorizar porque, salvo que hayas disfrutado una adultez joven con abundantes recursos económicos y libre de problemas, siempre hay un montón de cosas que parecen más importantes que hacer, y algunas en verdad lo son. De modo que, al no tener la capacidad de emprender una cruzada geográfica humanista, hace tiempo sentí el deseo de publicar pequeños artículos acerca lugares interesantes e incluso exóticos, alrededor del mundo, partiendo de la premisa de que cada país tiene algo bonito que ofrecer, no importa si están en guerra o si el nacionalismo rancio y la sociedad de consumo los carcome, siempre hay algo interesante que estudiar y conocer. Decidí entonces crear una nueva sección titulada Mis Lugares en el Mundo, la cual está basada en un proyecto de board-game que estoy diseñando para compartir con mis hijas y el cual se fundamenta en la trivia geográfica. Habiendo introducido los motivos, los dejo con ésta la primera entrada, dedicada al primer país del primer continente por orden alfabético, Angola. 

 Angola – Cataratas Kalándula

 

Y que mejor manera de comenzar Mis Lugares en el Mundo que contándoles acerca de las Cataratas Kalándula. Las cataratas o cascadas, como solemos  decirle localmente, son lugares maravillosos y llenos de energía en los cuales te sientes en contacto con la naturaleza de una manera muy especial, ya que no sólo puedes contemplarlas sino también sentirlas. Hablar de cascadas es hablar de geología, hidrología, meteorología y climatología, pero quizás lo más notable es observar cómo la dureza de la roca soporta mejor la erosión que el terreno circundante, especialmente si lo comparamos con el que está hecho de aluvión (sedimentos acumulados por el río con el paso del tiempo). Y una moraleja gratis, aunque la roca es dura y soporta más tiempo el desgaste, ninguna roca es inalterable a la erosión continua del agua. Quizá deberíamos en la vida ser un poco más como el agua, constantes y pacientes. Angola, antigua colonia portuguesa en la costa occidental de África meridional, se ha venido a más gracias a la explotación de diamantes certificados a través del Proceso Kimberley, organización internacional dedicada a erradicar la comercialización de los llamados diamantes de sangre, explotados para financiar grupos terroristas y milicias armadas. Pero no todo son minerales y economía, entre sus selvas se esconden refugios naturales como las Kalándula, que si bien no son las más grandes y famosas, con sólo mirarlas provoca comprar un ticket a Luanda ¿O no? Les dejo entonces con este paraje de la Provincia de Malanje, tienen 105 m de caída y 410 metros de longitud sobre el caudal del rio Lucala.


Cataratas Kalándula
  



Fotografía de L. Willms, 2011.
Creative Commons Atributtion-Share Alike 3.0 Unported. 

Fuentes consultadas:  
www.es.wikipedia.org

Horizonte 0025 Un perro con todo

Sección: Fábulas Urbanas
Autor:     César Camacho
Título:    Un perro con todo
Año:       2015
 
A dios gracias es viernes otra vez, pero el privilegio se paga caro, como es habitual no falta el sin-oficio que se antoja de pedir información a las tres de la tarde. A esa hora un viernes las neuronas claman cebada y no coordenadas en un mapa. Mientras busco el condenado número que se me perdió de la pantalla veo en el reflejo de la ventana la tormenta que se avecina, pero como yo nací porfiao, ¿o me hicieron? el trabajo hay que terminarlo, así soy yo. Mas tarde de lo habitual llego a La Bandera bajo el palo de agua y me interno en la terminal solo para ver materializar la pesadilla, un mar de gente agolpada buscando en que rayos bus montarse, tal cual la película aquella del meteorito que nos va a matar a todos un día de estos, ¿o era un cometa?, da igual. Me avispo, como siempre en estos casos atento al pregonar de los avances, ¡Valencia 400!, muy caro son 3 birras menos; luego al poco rato sale el mismo avance, ¡Valencia 300 Ejecutivo!, birra y media más ¡ahora si es negocio!. Al subir resulta que el ejecutivo tiene menos espacio entre asientos que una alcancía tipo coxis, acto seguido empotro mis 1,80 metros como mejor pude junto a la ventana y ahí mismo el hijo de su mama del puesto de adelante echa todo el respaldo hacia atrás hasta casi arrancarme los pulmones, me cambio al puesto del pasillo y se acerca un tipo de 2 metros con un bate de béisbol en la mano y me pide permiso para sentarse en el cuchitril de al lado, yo pensaba que ni con mantequilla pero el muy rata entro en el puesto dejando una estela a cloaca que me hizo reflexionar, ¡ya está!, seguro pise caca antes de subir al bus!. Tras casi dos horas buscando el origen de la peste nos agarró la gran cola en Paracotos y el tipo de al lado me pregunta que por donde vamos, entonces lo supe, el aliento de aquella alimaña me hizo recordar aquella cuña del tipo con cara de pendejo que mientras la jeva lo abraza una voz escrita en off le pregunta: "¿te comiste un perro con todo?"; pero como vivimos presos de la escasez, forje en mi mente siempre humanitaria la idea de que aquel pobre tipo no consiguió crema dental ese día, a fin de cuentas todos debemos lidiar con nuestra propias cargas en la vida. Me coloqué los phonos y al pulsar play el chofer hizo girar la rueda, era vallenato otra vez...


Anailil 16-10-2015

Horizonte 0024 Poema de amor

Sección: Poesía
Autor:     César Camacho
Título:    Poema de amor
Año:       1992

Poema de amor

Aquella mañana al levantar mi cuerpo del lecho en que descanso, tuve la sensación de que aquel, sería el día en que me encontraría con la razón que tengo para seguir viviendo. Y al recordarlo pienso en lo bonito que sería, si ambos pensáramos de la misma manera en que el sol se pone sobre el horizonte, después de un largo día de verano. Luego, después de cierto tiempo, me doy cuenta de lo importante que eres para mí, y que nunca, nunca podría abandonarte sin que mi boca expresase lo que siento por ti. Y si algún día tengo la necesidad de dejarte, piensa y sólo piensa que lo hago por no hacerte sufrir con mi presencia. También imagina que no es para siempre y que si algún día vuelvo es por la necesidad de volverte a ver.


Anailil

Horizonte 0023 Un arte llamado geografía

Sección: Opinión
Autor:     César Camacho
Título:     Un arte llamado geografía
Año:       2015

La geografía, como muchas otras áreas del conocimiento, ha dado un salto tecnológico a la par del auge de la informática. Fue hace apenas veinte años que abandonamos las mesas de luz y las plumillas para hacer mapas en un computador impulsando el potencial de la gestión del territorio en la toma de decisiones, sobre todo en las que a gobierno se refiere. Hacer un mapa que tomaba un mes ahora puede llevar menos de un día, es algo así como cuando el aeroplano acortó a horas el recorrido que antes llevaba días o semanas; y sí, definitivamente fui yo uno de los más beneficiados al no tener en mis manos la destreza del dibujo artístico, convirtiéndose el computador en una herramienta clave para consagrar mi vocación como geógrafo. Ahora bien, habiendo reconocido el poder que representa para la geografía el uso del computador, surge una vez más la reflexión acerca de dónde termina la creatividad del elemento humano en manos del elemento tecnológico. El auge de la geografía digital ha venido sumando usuarios a la disciplina cartográfica que suelen, y no por menos, obviar la teoría geográfica que le da lugar a los procesos objeto de automatización. Si bien suele resultar oportuno y hasta adictivo, gestionar datos de un software a otro programando líneas de código para hacerlo cada vez más rápido, suele olvidarse el principio de todo sistema de información geográfica, no importa cuán rápido seas capaz de generar  un producto ni cuan complejo sea este, si el proceso del cual forma parte el producto no está bien definido la utilidad del producto tiende a ser poco menos que nula. Recuerdo hace unos años conversando con un grupo de amigos, algunos los cuales ejecutaban la guitarra y otros que se nos daba  mejor el computador, debatíamos acerca  de si este último era capaz de reproducir en su totalidad una tonada musical, es decir excluir el elemento humano de la música en sí misma, recuerdo mi entonces firme posición de que el computador podía reproducirlo todo, absolutamente todo. El tiempo pasa y nuestras mentes se llenan de analogías generando paradigmas como aquel que se deriva del ego del hombre por el control de la tecnología y si esta algún día  lo controlará a él... ¿Veremos algún día una máquina capaz de pintar como Michelena y tocar como Vicente Emilio Sojo?. Hoy creo sin duda que el arte es insustituible y su equilibrio con la tecnología difícil de hallar, de modo que los geógrafos, sin ego de por medio, debemos aprender a evolucionar a la par de los procesos que requieren la gestión del dato geográfico y no de las herramientas que se aplican para lograrlo. La herramienta se debe al proceso y el proceso se debe a una necesidad de gestión, los mapas deben tener una función más allá de embellecer  una pared u ocupar espacio en un disco, el país necesita cada vez más geógrafos filósofos y teóricos que geógrafos programadores.

Anailil 23-10-2015

miércoles, 14 de octubre de 2015

Horizonte 0022 A veces pasta y otras, arroz

Sección: Fábulas Urbanas
Autor:     César Camacho
Título:     A veces pasta y otras, arroz
Año:       2015


Hago la fila del bus para Caracas, es tarde así que por hoy perdí el chance de escoger un lugar un poco más cómodo, sin pensarlo me resigno a ocupar el puesto del medio de la cocina, la cual estaba, para colmo, ocupada por puro caballero y ya saben que a hombros anchos menos espacio, ni modo. Como pude logré hacerme con mis audífonos, buscando refugiarme al abrigo de la buena música; pero resulta que yo con la música soy como todo en la vida, a veces hay días claros y otras veces grises, algunas veces queremos pasta y otras arroz, así pues ese día mi repertorio era una buena y energizante selección de rock. Pulso el botón de encendido y cierro mis ojos mientras suena una gratificante tonada metalera al más puro estilo escandinavo, cuando de pronto, la butaca entera empieza a vibrar con un ritmo diferente al de la guitarras. El chofer decidió, sin previo aviso, cambiar mi repertorio a uno de salsa erótica; pero como yo me jacto, humildemente, de disfrutar de la música en CASI todos sus géneros, me dispuse tranquilamente a digerir el cambio de menú, cuando al caer la segunda pista las cornetas dejaron salir el acordeón de un vallenato. Y perdónenme los ofendidos pero soy un ser humano…tengo derecho a decir cuando algo no me gusta, sobre todo cuando hay vallenato y berenjena de por medio. Pero aquí la moraleja de la fábula y no del cuento es ¿o era al revés?, que ante la adversidad a veces resulta muy bueno esperar y ver qué pasa ya que, como todo en la vida, a toda tempestad le sigue la calma, de pronto hay un corto silencio y luego suena una conga… era salsa otra vez!

Anailil 13-10-2015

sábado, 10 de octubre de 2015

Horizonte 0021 La esfera del bienestar

Sección: Pensamientos
Autor:     César Camacho
Tema:     La esfera del bienestar
Año:       2015

Cada quien tiene su propia esfera del bienestar, un círculo de confort que por lo regular no se extiende más allá de unos metros por delante de sí. Sin embargo, hay momentos en los que las personas logran ver más allá de su círculo, bien para acceder a un nuevo círculo más grande como también para degenerar en uno más pequeño. Mientras entrar en uno más grande significa ser menos dependiente de los altibajos, entrar en uno más pequeño significa limitar aún más tu libertad al disfrute de ciertas condiciones. Mientras algunos se sientan a la mesa de una tasca de moda a vociferar sus beneficios exigiendo saborear el mejor trago, en el parque de la esquina un niño abandonado limita su dependencia a encontrar cualquier migaja para comer. Todo el mundo puede experimentar cambios en sus respectivas esferas, el asunto está en qué grado tenemos la capacidad de ser humildes cuando cerramos el círculo y en qué grado anhelamos cerrarlo cuando estamos en uno más grande. Entonces, ¿de qué tamaño es tu esfera del bienestar?

Anailil

Horizonte 0020 El hombre la vela y el mar

Sección: Poesía
Autor:     César Camacho
Título:     El hombre, la vela y el mar
Año:       1993

El hombre la vela y el mar

Pequeña, muy pequeña en el ancho y limpio mar, se ve de vez en cuando el vestigio de que al menos un sentimiento es expresado hacia la pureza contenida, en la grandiosa belleza que oculta el amor sentido por un hombre, perturbado por la perfecta armonía de una mujer. Una vela, un pequeño punto en el bañado horizonte del sol, que desgarra la belleza oculta en las entrañas del limpio mar. El mar, con su implacable belleza, logra abrigar al sentimiento más frío y cautivar al más cálido, expresado por el amor entre dos personas, que profundamente logran sentir lo que siente el sol al mezclarse con las claras aguas de su grandeza. Y si de adentrarme en él debo, al despedirme de las personas con quienes vivo no lo tomaré como un adiós, sino como una aventura de un hombre con la belleza que le ofrece la naturaleza: una mujer.

Anailil