“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

jueves, 23 de mayo de 2019

Horizonte 0109 La crisis según Guinea

Sección: Caminos de inmigrante
Autor:     César Camacho
Título:     La crisis según Guinea 
Año:       2019 
 
Ocurrió que habían cambiado el personal de limpieza en la empresa debido a una baja por enfermedad, de modo que, al amanecer, me sorprendió ver un rostro amigable de tez oscura y acento portugués pidiendo las llaves para iniciar el servicio. La multicultural Barcelona nunca deja de sorprenderte, es de esas ciudades cuya identidad es en realidad un todo, no hay un matíz exacto para definirla, es tanto normal subir a un vagón de tren y escuchar una pareja hablando en francés, como a un grupo de estudiantes en inglés, o a dos jubilados en catalán. Por la cercanía, no sería extraño que aquel despierto tipo proviniera de Portugal, pero yo tropical al fin y del otro lado del océano, aún no caigo en cuenta de lo cerca que estoy de Africa y su influencia. Acostumbrado a que no todo el mundo es tan abierto en España para interactuar (relativamente), me limité a saludar y entregarle las llaves correspondientes; pero, al rato, al pasar a su lado para servirme una taza de café, me atajó:

- ¿Cómo te llamas?
- César - contesté aún sorprendido por el interés, y agregué: - ¿y tu?
- Soy Brune - contestó en un tono más portugués que nunca.
- Vale pues bienvenido - y tendiéndole la mano le ofrecí - si necesitas algo hazme saber.
- Gracias - contestó al tiempo que preguntaba: - ¿eres de Colombia o de Venezuela?

Yo todavía buscando comprender por qué en España confunden el acento venezolano con el colombiano, contesté:

- ¡De Venezuela! - y Brune, alzando los ojos al techo exclamó:
- Oh, muchos problemas allí, mi país tiene muchos problemas, pero no estamos como ustedes, yo no entiendo como el país con las mujeres más hermosas puede estar así.

No hilando yo bien la relación entre las mujeres y la política (¿o tal vez si?), me adelanté a la pregunta lógica:

- ¿De donde eres Brune?
- Soy de Guinea Bissau.
Y de allí mi torpeza de olvidar que cualquier acento portugués en España puede provenir de las numerosas ex-colonias africanas (¡Se vale coger un Atlas tíos!)
 
- Y no solo las mujeres más hermosas - me apuré a complementar - tenemos los más cotizados minerales, agua dulce, recursos forestales y ¡hasta la cascada más alta del mundo! - y Brune, con pesadumbre y levantando su mano a la altura del pecho con la palma abierta hacia abajo, me cuenta:

- El otro día mi hija de 12 años me preguntó: Papá y ¿donde queda ese país tan bonito?, traté de explicarle que queda en América, cerca de un mar muy azul que llaman Caribe. 

 
Y le dije yo a Brune:
- Si bueno, esperamos que siga siendo azul y no de otro color más oscuro, mi país es la nueva parcela que se disputan en la Guerra Fría, aquella de Vietnam y Corea, y ya sabemos como terminó aquello. Y Brune, muy culto, agregó otra vez con los ojos expresivos:
- Y también sabemos cuanto duró...

Anailil 23-05-2019


martes, 21 de mayo de 2019

Horizonte 0108 Master of puppets

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     Master of puppets 
Año:       2019
Master of puppets – Metallica (1986)

Y vengo yo un poco ácido hoy, dicen que el rock representa esa rebeldía que llevamos dentro; no se me ocurre mejor momento para la rebeldía, la verdad. Fan yo de toda la música nacida desde la TV a color, hasta el Y2K (vale googlear para los más jovencitos), he seleccionado hoy lo que considero, muy particularmente, el himno nacional del rock subgénero metal. He leído que el sonido de Metállica en su momento, a principios de los ‘80, destacó por ser algo nunca antes sentido, con una energía épica y novedosa, y yo aún hoy lo creo así. En fin que dentro de todo el repertorio, recuerdo haber explorado las tiendas de acetatos y sentido curiosidad por las diferentes carátulas, de entre las cuales “Master of Puppets” llamó mi atención por reflejar un cementerio de cruces, tétrico ambiente siempre afín con alguien nacido el día de los muertos. Si hay alguien con interés en el metal, jamás podrá llamarse asímismo aficionado si no conoce este tema de su album homónimo, todo un icono en la historia de la música.

viernes, 17 de mayo de 2019

Horizonte 0107 Brilla

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     Brilla 
Año:        2019 
 Brilla – Limón y menta (1982)

Y regresamos a nuestra onda musical con esta vieja rola venezolana, surgida en una época de convergencia entre diferentes géneros musicales; eran tiempos de transición entre el disco music y el pop “moderno” de los 80. Tendría yo 6 ó 7 años cuando llevamos a mi tia Yadira en el Land Cruiser, a hacer trabajo de campo en Vigirima (Carabobo, Venezuela), lugar donde conocí por vez primera lo que era un petroglifo y la campaña de un antropólogo; entraba yo en contacto con esa ruralidad que, desde chico, tanto me ha apasionado; aquel Toyota me llevó a un campo que nunca salió de mi, quedando prendado desde las colinas de Camatagua, (Aragua, Venezuela) hasta las cumbres de El Jarillo (Miranda, Venezuela). Por allí un viejo amigo coleccionista de música, que no conocía a Limón y Menta, se sorprendió al escuchar “Brilla” y notar su ritmo y arreglo, recuerdo que sonriendo me dijo: “¡tu eres disco!” 

 

Horizonte 0106 Un médico y cuántas vidas

Sección: Caminos de inmigrante
Autor:     César Camacho
Título:     Un médico y cuantas vidas menos 
Año:       2019 
 
Ese mes me habían colocado un servicio en un parking que no conocía, me instruyeron buscar las llaves en una dependencia de la empresa al otro lado de la ciudad, y yo, como buen planificador, quería hacerlo con tiempo, ya que ese finde no tendría mucho tiempo de descanso. Como siempre que no lograba dormir bien, mi deseo no era sino quedarme en la cama hasta la hora de ir al servicio. Llovía a cantaros, y mi plan de ir en bicicleta y ahorrar el pasaje se había diluído, ávida cuenta que tiendo a enfermar con la humedad; pero si hay algo que me caracteriza es que no puedo descansar si sé que hay algo urgente que hacer. Limpio el baño y el piso del apartamento, me baño y salto a la calle a buscar las llaves, tomo el metro y al salir de nuevo a la calle veo que sigue lloviendo, ese día llovía en toda Barcelona. Tras recoger las llaves en la empresa, recojo mis pasos mientras la lluvia arrecia hasta obligarme a detenerme en una esquina a medio camino del metro. Miro a mis espaldas y tengo uno de tantos bares, invitandome a tomar algo caliente y esperar que amaine; aún faltaban varias horas para mi turno asi que dije: que más dá, y entré al local. Pedí un “americano” y una chica muy joven, tras saludar con el tradicional “hola” que se dice en España (holaaa...), le contesta a su compañera con la frase “ya veremos como hacemos”; yo me siento en la barra y le pregunto:

- ¿Eres venezolana? - indagué con el ojo entreabierto.
- Sí!, ¿usted también verdad? - replicó con poca sorpresa.
- Claro, esa frase es inconfundible! - añadí, y comenzamos a hablar de la lluvia y el tiempo.

Tras escucharla hablar unos minutos y escuchar sus modismos españoles, posible indicativo de su tiempo como emigrante, indagué:

- ¿Llevas tiempo acá?.
- ¡Tengo año y medio, me vine con 19 años! - aclaró mientras seguía secando los vasos tras la barra.
- ¿Y que tal te ha ido?, ¿cómo te sientes?
- Bien - contestó con serenidad - es lo más prudente que pude hacer, mi esposo tiene nacionalidad italiana y ya pudimos arrendar un piso para nosotros, entre los dos nos apañamos bien y hemos podido ayudar a nuestras familias.
- Ayudar es lo principal - añadí, y agregué ávido de conversar: - tengo una hija que pronto cumplirá 15 años, y lo más fuerte es que aún trabajando aquí, no va a ser mucho lo que podré regalarle, ¡Venezuela está dolarizada y la remesas no alcazan! - marqué con preocupación y comenté por decir cualquier cosa: - ella quiere estudiar medicina, pero en tales condiciones no se si eso será posible, y lo peor, ¡lleva promedio de 19!.

La chica se sonríe y me dice:

- ¿Yo estudiaba medicina en la Universidad de Oriente, sabes cuál es?
- Claro, tengo amigos de la UDO - le dije devolviendo la sonrisa.
- Yo llevaba promedio de 20, pero pasaba el día sin comer porque no tenía dinero y el comedor ya había dejado de funcionar, le mentía a mi mamá diciéndole que iba al comedor, con eso esperaba que a ella le rindiera más la comida para mis dos hermanos menores. Yo abandoné la carrera después de aprobar el segundo año y me vine por necesidad, ya no podíamos sobrevivir, en Ciudad Bolívar, ya no queda transporte público y no podíamos ya ni reparar el carro de mi papá para podernos mover.

Yo, nunca acostumbrado a éstas historias, le pregunté: 
 
- ¿Y extrañas estudiar medicina?
- Un poco, pero ahora me siento bien - contestó satisfecha - tengo un trabajo y un buen lugar para vivir, puedo comer bien y ayudar a los míos. Al principio no sabía ni hacer un café!, se me rompían las tazas, era un desastre!, pero ya hoy puedo llevar sola el bar en el turno de la mañana, ¡soy buena para aprender! - señaló orgullosa.

Había pasado un rato, no amainaba y debía ir a terminar la faena antes de comenzar mi turno, estaba preocupado también por distraer más a aquella chica que me había dedicado tiempo de conversación, no le fueran a llamar la atención; así que, impactado emocionalmente, me despedí prometiendo volver otro día a tomar un café. Salgo a la calle bajo la lluvia y camino una manzana, cuando de pronto, caigo en cuenta que ¡no había pagado el café!, ¡tan metido en la historia yo estaba!, y tan triste me sentía. Regreso corriendo mis pasos y entro a la cafetería exclamando por lo bajo:

- ¡No te pagué el café!.

Y ella, sin rostro de sorpresa me contesta: 
 
- No te preocupes, yo invito.
- ¿No pero cómo? - insistí con las monedas en la mano - por favor dime cuanto es, ¡que pena!
- No es nada, es un regalo. 
 
Sorprendido, le dije:

- El próximo lo brindaré yo, ¿vale? - y aún con el corazón colgando del brazo, salí de nuevo a la calle.


Anailil 17-05-2019

martes, 14 de mayo de 2019

Horizonte 0105 De dónde somos

Sección: Caminos de inmigrante
Autor:     César Camacho
Título:     De dónde somos
Año:        2019 
 
El inmigrante nunca sacia su sensación de soledad, y siempre se encuentra a sí mismo tratando de interactuar con su entorno buscando ese roce que tanto extraña. En mi trabajo en un edificio de Sarrià, cada mañana entre semana, la he observado llegar muy temprano a las 6 para hacer la limpieza de las áreas comunes. Pasaron los días y me pasó como suele pasarle al latino venezolano, ese que siempre busca conversación de cualquier cosa, y que tras tocar lo regular sobre los años con la empresa y las gracias a Dios por el curro (trabajo), caímos en el tema de la familia, los hijos y el futuro; decíale yo que quería traer a mi familia a España, sobre lo que Vicky, preguntó:

-¿De donde las traerás? - y agregó - ¿de donde eres? - cosa insólita en Barcelona que no me hayan cogido el acento, quizá porque rápidamente he comenzado a usar palabras locales para encajar con el dialecto diario.

-¡De Venezuela! contesté, ya un poco acostumbrado a que a nadie interesa si soy español por ascendencia, total que las raíces siempre son honrosamente evidentes.

-Verdad que ustedes están mal allá - contestó haciendo alusión a las cotidianas noticias sobre Venezuela publicadas, a veces en primera plana, en los diarios locales.

-Pues sí, nos ha tocado migrar sin haberlo pedido - agregué sin ganas, al tiempo que Vicky, en un modismo que ya no se me antojaba tan catalán, agregó: - yo soy de Palencia (Comunidad de Castilla y León) y llevo 40 años aquí, a la final, somos de donde hay como vivir, no solo de donde nacemos.

Había entonces ésta señora, a la que he conocido solo por parlotear, resumido en una simple frase lo que a mí me había tomado años articular, a fin de cuentas, “casi” todo lo fundamental lo llevamos en una maleta. Errantes por azar, nos olvidamos a veces que el fenómeno migratorio, no es solo la pesadilla de los venezolanos que huímos de la dictadura, sino que también representa al que hacer de la dinámica del poblamiento; desde el principio de los tiempos, el ser humano ha migrado donde se le ofrezcan los mejores recursos, ni más ni menos lejos.

Anailil 14-05-2019


sábado, 11 de mayo de 2019

Horizonte 0104 The time of my life

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:    The time of my life 
Año:       2019 
 
The time of my life – Bill Medley y Jennifer Warnes (1987)

Así como arrullé a mis hijas con mis canciones, en su momento no faltó quien me arrullara a mi con las suyas. Resulta que mamá es una gran fanática de aquella mítica peli ochentera, protagonizada por Patrick Swayze y Jennifer Grey, llamada Dirty Dancing; fue así como éste icono de la cultura estadounidense pasó a formar parte de mi repertorio, desde aquel viejo acetato guardado en el mueble del equipo de sonido, hasta el CD conmemorativo que hallé 27 años después en un Wallmart de Calgary. Una pista que me recuerda los pisos antiguos de la casa donde me crié en Los Teques (Miranda - Venezuela), rodeado de viejas ventanas de madera y rejas de hierro que, en su época, otearon el Gran Ferrocarril de Venezuela. Hoy, en vísperas del día de las madres, no se me ocurre mejor recuerdo que disfrutar, una vez más, “The time of my life”. Te amo madre!

Anailil 11-05-2019

martes, 7 de mayo de 2019

Horizonte 0103 C’mon and love me

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     C’mon and love me 
Año:        2019
C’mon and love me – Kiss (1975)

Y con ésta si me voy un poco más atrás, a una época en la que yo aún no nacía pero de la cual tuve una gran herencia. A Kiss lo conocí por mi tio Luis, el modelista, fiel amante del buen hard rock; tendría yo 15 años cuando me prestó 4 acetatos y 1 cassette que aún estan en Los Castores sin devolver, joyas y valuartes de una generación que también escuchabamos en los ‘90, toda vez que nos habíamos dado cuenta de que había que rebuscar más atrás del metal para bautizarnos como propios del género, retrocediendo así a los tiempos de Kiss, Black Sabbath y The Rolling Stones. Y es que hay que ver que, cuando de guitarras se trata, no hay como “C’mon and love me” para sentir erizarse la piel. Solo rockeros entenderán, un tributo que guardo con gran afán.

Anailil 07-05-2019

Horizonte 0102 Ojos Negros

Sección: La Historia de mis Canciones
Autor:     César Camacho
Título:     Ojos Negros
Año:       2019
Ojos Negros – Ricardo Montaner (1987)

No hay un recuerdo específico en mi memoria para el tema de hoy, fue probablemente otro hito fugaz de la música que mi tía solía comprar y escuchar cuando yo iba de visita a Los Castores (San Antonio de Los Altos - Miranda - Venezuela). Aún así, éstas viejas de Montaner, me transmiten una paz natural como la que, supongo, debe arrullar a los bebes; cuando las escucho, llegan a mí imagenes en las que contemplo desde un carro (tal vez un Land Cruiser matriculado MBM-004), los anuncios de neón que solían adornar la Caracas nocturna de los ‘80, desde el redondo de Nivea, hasta la palmera del Tropi Burguer. Cerrar los ojos, y escuchar “Ojos Negros” es como volver literalmente al pasado sintiéndo como tu cerebro le da vueltas al tiempo.

Anailil 07-05-2019