“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

martes, 30 de julio de 2019

Horizonte 0121 Cosas del ambiente

Sección: Caminos de inmigrante
Autor:     César Camacho
Título:    Cosas del ambiente
Año:       2019

Más que en el turismo, el aprendizaje del migrante al vivir en otra cultura es invaluable. Es el bendito método científico haciendo gala otra vez de sus artificios. A veces hay flagelos que se vuelven cultura al ser cotidianos, y de allí que a veces, para los propios, parece, normal; sea éste quizá, el camino de tradiciones como la tauromaquia, la ablación genital o el código islámico impuesto a la mujer, los cuales con el tiempo tienden a ser: “normales”. Es allí donde gana valor, el criterio propio investigativo, ese de conocer por curiosidad para aprender. Durante mis tempranos años de ejercicio profesional, aspectos clave como el control de la frontera agrícola, ó, más tarde, la gesta de una minería menos “agresiva” con el medio ambiente, se me vendieron como objetivos de menor valor los cuales podrían ser revisados, después. Es en la práctica, donde el ejercicio de una política medioambiental justa cobra su valor, y no en la redacción de instrumentos legales diseñados para impulsar modelos políticos-ideológicos. Durante años se vendió, como, “normal”, que un instrumento de tierras otorgado por el ente regulador venezolano, podía ser publicado sin estudio alguno que analizara el impacto ambiental generado por incentivar nuevos desarrollos en áreas vírgenes o con otra tradición de cultivo. Durante años se vendió la idea de que “arcos” y nuevas áreas protegidas justificarían, o disfrazarían, el impacto de la minería ilegal en Venezuela. El Desarrollo del medio rural venezolano, y el de cualquier otro país, requiere de un nivel de evaluación técnica profesional acorde con la complejidad de los modelos sugeridos. De nada sirve vender la salvación del planeta y de la raza humana en nombre de una doctrina política, cuando en la práctica, no se cumple ni apenas la mínima parte de lo formulado; son solo trazos en un papel impresos para ganar pleitecías a expensas de los bolsillos de alguien, o del futuro empeñado de nuestros hijos. Se hace de noche y las luces del parque dan paso a las breves sombras veraneras que separan una jornada de otra mejor. Al rodear la esquina, cinco contenedores con tapas de diferente color, esperan para ser vaciados, como sucede cada día cuando llega por ellos su camión respectivo, sí, en efecto, uno para cada tipo de desecho. No se porqué, por cultura?, pero cuesta un poco acostumbrase a diversificar la basura: verde para el vidrio, azul para el cartón, amarillo para el plástico, marrón para orgánicos, gris para todo lo demás, eso por no hablar de lo contenedores, generalmente naranja, para recojer los escombros de la construcción. Un sistema de recolección de desechos para cada tipo de desecho, una inversión millonaria en medio ambiente que ya quisieramos emular al sur del Orinoco, y al norte, y en todos sentidos cardinales de nuestra Patria. Realidad que se hace cultura al recorrer, con soltura, un planeta que no sabe de ideologías, solo de armonía, y de equilibrio.

Anailil 30-07-2019

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