“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

martes, 16 de abril de 2019

Horizonte 0096 Patria

Sección: Opinión
Autor:     César Camacho
Título:     Patria
Año:       2019 
 
Y llevaba yo tiempo reconstruyendo el argumento, ocurre que es un concepto difícil, sobre todo en los actuales momentos, un concepto que ha sido utilizado desde cualquier perspectiva y con todos los objetivos imaginables. A lo largo de la historia, hablar de Patria, ha sido sinónimo de un compendio de elementos que van desde los símbolos hasta la cultura de un país. La Patria, ha sido esbozada como la representación de aquello que nos ha forjado como personas y que ha de ser defendido a cualquier precio. Partiendo de un contexto en el cual, el espacio geográfico, ha sido administrado tradicionalmente por los seres humanos en función del territorio, es posible señalar que, analógicamente, los principios asociados a dicho territorio describen en conjunto a una determinada sociedad-país; de allí que los conceptos de Patria, territorio y sociedad estén íntimamente relacionados. Empleando la sociedad como pivote central del argumento, hallamos que, por simplificación, ésta se compone a su vez de la familia como base fundacional, la cual permite sostener y transmitir los valores patrióticos. Explicado en términos científicos, se ha demostrado que el universo se debe fundamentalmente a la dinámica de lo más pequeño y no de lo más grande como algo único, realidad que se hace tangible en las matemáticas. En tal sentido, parece racional consentir, que no es posible hablar de Patria señalándola como un todo absoluto, se debe la Patria, en definitiva, a la esencia de su sociedad, y, ésta, por ende, a la de sus familias; no es posible invocar Patria para salvar a la familia, es necesario salvar a la familia para invocar Patria. Toda acción enfocada a salvar a la Patria como un todo objeto de culto, representa no más al ego humano en su afán por adueñarse de lo que la naturaleza no le ha hecho imprescindible; sin pretender minimizar el valor de la voluntad humana ante la adversidad, hoy parece distante hablar de sociedades múltiples en un territorio proporcionalmente tan pequeño de nuestro universo, siendo necesario estudiar sus complejidades partiendo siempre de lo más pequeño. Salvando a la familia habremos salvado a la Patria.

Anailil 16-04-2019

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