Autor: César Camacho
Tema: Obituario
Año: 2015
No hay palabras, solo recuerdos. Hay
cosas que sólo se pueden contar pero no explicar. Recuerdo las tardes de
Geografía Urbana desde un pupitre de mi querida Escuela de Geografía, la neighbourhood, el plano radio
concéntrico de Lutecia, las ciudades de vado del Orinoco, recuerdo la estela de
aquella burbuja azul a través de las calles del pueblo de El Chaparro, aquella
fogata al son de un cuatro noctámbulo en el pueblo de Onoto, aquella partida de
ajedrez en el corredor de El Melao en vísperas de mi cumpleaños, recuerdo nuestros
primeros pasos aprendiendo las bondades del GPS en los Altos de la Represa de
Soapire, aquella cena en Las Delicias de Maracay y nuestra experiencia estudiando
la Colonia Tovar. Recuerdo sus relatos de la Guayana Esequiba y las alabanzas
al ilustrísimo Pedro Cunill Grau, palabras que dieron la vuelta al mundo, desde
la lejana China hasta las planicies aluviales del Río Unare. Recuerdo aquel
amanecer en El Melao para contar y ordeñar el ganado, aquel ovejo asado de su
rebaño, el mejor del mundo. Hoy mi país ha perdido uno de sus hijos más
ilustres, brillante educador de nuestra noble Universidad Central de Venezuela,
querido hombre de familia y destacado soldado al servicio de la Patria; sean
sus enseñanzas por siempre parte de nosotros, como reflejo de aquello que por
el bien de nuestros hijos jamás hemos de
olvidar, Venezuela necesita gente dedicada por siempre a hacer las cosas bien
hechas, con ética, con valores morales y siempre al servicio de esta profesión
que nadie entiende pero que al mismo tiempo es la clave para un mundo mejor, la
Geografía. ¡Que vivan los grandes! Y dígase por no ser menos, Humboldt, Codazzi
y por siempre nuestro entrañable profesor, amigo, maestro… Gral. Jacobo Yépez
Daza. Dios lo tenga en su gloria.
Anailil
21-12-2015
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