“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

domingo, 15 de mayo de 2016

Horizonte 0052 Laura Fermi

Sección: Citas inolvidables
Autor:     Laura Fermi
Obra:      Mussolini
Año:       1962

“Mucho peores aún eran las cicatrices morales. El pueblo italiano estaba cansado de una guerra que nunca había querido y para la que no se hallaba preparado. Estaba disgustado consigo mismo y con los demás, y, si bien confiaba en reconquistar sus valores espirituales, se daba perfecta cuenta de la corrupción en la que estaba sumido. Las desastrosas condiciones que imperaron en los dos últimos años, que fueron de guerra total, dieron lugar a actos increíbles de generosidad, abnegación y solidaridad humana, pero también proliferaron la insensibilidad y las peores formas de egoísmo. Los sentimientos de protección que alentaron en el pecho de muchas madres en busca de comida y abrigo para sus hijos, la codicia de algunos, la indiferencia de muchos y la condescendencia de los ejércitos invasores alentaron la prostitución y un mercado negro que, a la larga, había de salvar al país del hambre, a pesar de que constituía tierra abonada para especuladores y logreros. Esta confusión de valores tenía sus raíces no sólo en el carácter mismo de la guerra, que siempre extrema lo mejor y lo peor que hay en los hombres, en la que el bien y el mal van mezclados, pudiéndose interpretar las mismas acciones como traición y heroísmo, como crimen o como victoria sobre la tiranía, sino también en más de veinte años de dictadura. Este sistema, que hace su norma, consciente o inconscientemente, de la mentira y la arbitrariedad, en el cual la crítica y el pensamiento independiente son suprimidos para verse reemplazados por la sumisión y la hipocresía, habían dejado a los hombres desorientados e incapaces de hallar en sí mismos las directrices morales que pudiesen inspirar sus acciones. Los jóvenes únicamente habían conocido la servidumbre y los viejos se habían ido adaptando lentamente a ella. Todos se habían convertido en los seguidores de la voluntad de un hombre, que les arrastró consigo en la loca aventura de su vida”.

La Italia fascista de finales de la Segunda Guerra Mundial, descrita por Laura Fermi, biógrafa de Benito Mussolini.

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