Autor: Laura Fermi
Obra: Mussolini
Año: 1962
“Mucho peores aún eran las cicatrices morales.
El pueblo italiano estaba cansado de una guerra que nunca había querido y para
la que no se hallaba preparado. Estaba disgustado consigo mismo y con los demás,
y, si bien confiaba en reconquistar sus valores espirituales, se daba perfecta
cuenta de la corrupción en la que estaba sumido. Las desastrosas condiciones
que imperaron en los dos últimos años, que fueron de guerra total, dieron lugar
a actos increíbles de generosidad, abnegación y solidaridad humana, pero también
proliferaron la insensibilidad y las peores formas de egoísmo. Los sentimientos
de protección que alentaron en el pecho de muchas madres en busca de comida y
abrigo para sus hijos, la codicia de algunos, la indiferencia de muchos y la
condescendencia de los ejércitos invasores alentaron la prostitución y un
mercado negro que, a la larga, había de salvar al país del hambre, a pesar de que
constituía tierra abonada para especuladores y logreros. Esta confusión de
valores tenía sus raíces no sólo en el carácter mismo de la guerra, que siempre
extrema lo mejor y lo peor que hay en los hombres, en la que el bien y el mal
van mezclados, pudiéndose interpretar las mismas acciones como traición y
heroísmo, como crimen o como victoria sobre la tiranía, sino también en más de
veinte años de dictadura. Este sistema, que hace su norma, consciente o
inconscientemente, de la mentira y la arbitrariedad, en el cual la crítica y el
pensamiento independiente son suprimidos para verse reemplazados por la
sumisión y la hipocresía, habían dejado a los hombres desorientados e incapaces
de hallar en sí mismos las directrices morales que pudiesen inspirar sus
acciones. Los jóvenes únicamente habían conocido la servidumbre y los viejos se
habían ido adaptando lentamente a ella. Todos se habían convertido en los
seguidores de la voluntad de un hombre, que les arrastró consigo en la loca aventura
de su vida”.
La Italia fascista de
finales de la Segunda Guerra Mundial, descrita por Laura Fermi, biógrafa de
Benito Mussolini.
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