“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

domingo, 10 de septiembre de 2017

Horizonte 0076 Alemania

Sección: Mis Lugares en el Mundo 
Autor:    César Camacho
Tema:    Alemania – Puerta de Brandemburgo
Año:      2017

Alemania – Puerta de Brandemburgo 


Doy vuelta a la esquina y avanzo con cautela, se escuchan disparos a mi espalda y corro a ocultarme tras los restos de un camión incendiado; me asomo por una ventanilla rota y quedo hipnotizado viendo el fuego brotar de los pisos altos del Reichstag, cuando de pronto, en medio de la escaramuza, alguien ondea un punto rojo en lo más alto del edificio; se escucha el motor de un vehículo acercarse y de un salto me levanto otra vez a correr, ésta vez, por una calle que se abre hacia el sur, tras recorrer una centena de metros, un T34 sale al camino lanzando una estela de fuego que me hace caer de bruces, me levanto y sigo corriendo en el mismo sentido de la calle cuando por fin, muy cerca de mí, encuentro lo que estaba buscando, hago un último esfuerzo hasta deslizarme por el suelo al pie de una columna de piedra estriada; jadeo de cansancio y miro distraído a lo alto de La Puerta, mientras escucho el rumor de las orugas alejarse, estoy a salvo otra vez, pero ¿Por cuánto?. ¿Qué drama no?, pero no se asusten que no me volví loco, es sólo mi bohemia de historiador aficionado, otra vez soñando con visitar Mis Lugares en el Mundo. Esta semana, además de jugar a la novela bélica, visitaremos un monumento histórico muy famoso, ubicado en la ciudad de Berlín, la Puerta de Brandemburgo. Construida a finales del siglo XVIII por el arquitecto Carl Gotthard Langhans, formó parte de la antigua muralla de Berlín hasta que ésta fue destruida en 1868, erigiéndose desde entonces como una estructura independiente, hoy ubicada en la Plaza de París del centro de la ciudad. La Puerta, fue edificada con piedra arenisca, emulando el antiguo estilo neoclásico de los propileos griegos; posee una altura de 26 metros, coronados por una cuadriga o carro tirado por cuatro caballos conducida por la Diosa Victoria, en cuyo cetro lucen el águila y la cruz de hierro, símbolos de Alemania. El lugar ha sido testigo de eventos que marcaron la historia del país, desde sus orígenes como puerta de entrada para reyes y nobles, pasando por la invasión francesa y la captura de la cuadriga por Napoleón Bonaparte, hasta el asalto final del ejército soviético sobre el edificio del Parlamento durante la Segunda Guerra Mundial. Para historiadores y escritores de todo el mundo, la Puerta de Brandemburgo, es un símbolo de la paz que sobreviene a la guerra, un tributo a la esperanza; y hablando de esperanza, yo sigo sin perder la mía, sólo espero que el tanque ya se haya ido cuando me deslice junto a las columnas, ¡aún así llevaré zapatos de goma! por si acaso…

Panorámica de la Puerta de Brandemburgo


Fotografía de Pierre-Selim Huard, 2015
Creative Commons Attribution 4.0 International.

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