“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

sábado, 27 de febrero de 2016

Horizonte 0045 Marcas

Sección: Poesía
Autor:     César Camacho
Título:     Marcas
Año:       2016
Marcas

Al nacer nuestra piel es suave y lisa como el pétalo de una rosa. Con el paso del tiempo, y por mucho artificio cosmético que usemos, nuestra piel se llena de marcas, aquella herida en la mano por una travesura a los diez, aquella picadura que se infectó por tanto caminar, aquella ampolla en el pie por no cambiar de zapatos a tiempo, los cayos en los dedos por pisar las cuerdas de la guitarra y el cuero del antebrazo curtido por el sol. Cada marca nos hace únicos y cada una tiene su historia. Al igual que en la piel, el tiempo hace mella en nuestro espíritu dejando así mismo sus huellas. Aquellos días en el pabellón de cirugía de un hospital capitalino, aquella cerveza compartida en un ocaso llanero, aquel rostro pidiéndote que no te vayas... Cierto es que mientras más son las marcas más crecemos, pero en ocasiones, éstas traspasan el umbral del crecimiento para convertirse en indiferencia, haciendo que lo superficial pierda importancia ante lo profundo. No importa cuántas sean las marcas ni cuan profundas sean, el aprendizaje que deja en nosotros la huella del tiempo, no debe ser una herramienta para crecer el ego o la indiferencia, sino para aprender de la experiencia y compartirla sin miramientos, como cuando vemos la lluvia caer y las estrellas brillar.

Anailil 17-02-2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario