“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

sábado, 27 de febrero de 2016

Horizonte 0046 Un sueño real

Sección: Poesía
Autor:     César Camacho
Título:     Un sueño real
Año:       2016
Un sueño real

Las botas se hunden en la nieve, al alzar la vista me dejo deslumbrar por un ocaso más tardío de lo que era hace dos meses atrás, aunque ya el invierno ha empezado a retroceder para dar paso a la primavera, aun hay blanco por doquier y no por menos ha dejado de sentirse ese frio que te recuerda a cada momento lo lejos que estas de casa. Todavía restan un par de horas para dejar este lugar perdido en las montañas de Norteamérica y mis botas entran a un parque desierto dejando tras de sí la misma columna de huellas. Un banco vacio frente a un paisaje de picos nevados, tan cercanos físicamente pero tan lejanos en la mente. A veces se acostumbra tanto la mente a soñar, que el cerebro digiere mejor el sueño que la realidad. Hoy recuerdo las huellas, la nieve y el ocaso, recuerdo haber estado allí como si hubiese sido un sueño, tanto así que te preguntas si a final de cuentas estuviste o no. Las huellas siguen hundiéndose hasta el final del parque y de la calle después de él hasta llegar a una estación de tren, súbitamente, de entre el bosque de pinos surge galopante un caballo de hierro de esos que no son muy comunes en casa y sientes que el sueño se dilata entre una experiencia y otra. Ya casi no queda luz, el bus viene por mí para arrancarme de mi sueño y, pacientemente, me desconecto a explicarle a mi mente que todo fue real y que mañana, como cada día, habrá una nueva chance de existir, como también la habrá para la nieve en las montañas, el tren en el bosque y las huellas en el parque.

Anailil 17-02-2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario