Autor: César Camacho
Tema: Afganistán – El
Minarete de Jam
Año: 2016
Afganistán
– El Minarete de Jam
Y después de un tiempo sin emprender uno de
estos viajes virtuales que tanto nos gustan por estos predios de ensueño
geográfico, volvemos con otro lugar digno de apreciar, el cual,
particularmente, siempre despertó mi atención por su antigüedad y su remota
locación. Generalmente, cuando escuchamos acerca de Afganistán, se nos relata
la historia de un país que, aun habiendo sido ocupado en diversas ocasiones, conserva
una las más antiguas culturas y tradiciones del planeta. Oculto entre las
montañas del centro norte del país, en la provincia de Ghor, se ubica uno de
los íconos más representativos de dicha cultura, el Minarete de Jam. Pero claro,
habría que comenzar por preguntarnos ¿qué es un minarete? El minarete, también
llamado alminar, es una estructura con forma de torre que usualmente acompaña a
la mezquita, el templo de culto de la fé islámica, la cual tiene por objeto
facilitar el llamado a las cinco oraciones diarias de los musulmanes. El Minarete de Jam, fue erigido por la
civilización Gúrida entre los siglos XII y XIII en un estrecho valle fluvial
ubicado a 1.900 metros sobre el nivel del mar. La Dinastía Gúrida fue una
civilización de origen persa, apostada en la región del Jorasán Oriental entre
el año 1149 y 1212. El Minarete, junto con el propio valle del río Hari, fueron
declarados en 2002 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la
Educación y Diversificación, la Ciencia y la Cultura), agregándole además el
estatus de en peligro, debido a la
situación de inestabilidad política del país, los continuos saqueos y la
carencia de un programa de recuperación que garantice su perdurabilidad. La
estructura alcanza los 65 metros de altura y fue construida con ladrillos
cocidos consolidados con cal; no obstante, por encontrarse en la confluencia de
dos ríos en el fondo de un valle escarpado, la acción de la dinámica fluvial ha
erosionado el suelo en torno a la base del minarete, poniéndolo en riesgo. Entre
otros rasgos representativos, el minarete posee una escalera de caracol interna
utilizada otrora para alcanzar su cúspide, así como una compleja decoración con
inscripciones hechas en cerámica, las cuales demuestran la tradición artística
de la región. Bueno si, lo sé, deben estarse preguntando, ¿a quién se le
ocurriría internarse en las montañas de Afganistán, sólo para ver esta torre de
ladrillos viejos?, pues bien, creo que por el sólo gusto de visitar estas
ruinas de más de 800 años de antigüedad en medio del más exótico de los
paisajes que un fan de la geografía puede imaginar, bien vale la pena invertir
en contratar un par de tanques T-72 para hacer el paseo, créanme ¡ya comencé a
ahorrar!, y enhorabuena, cómo siempre les digo ¡nunca dejen de soñar!.
Panorámica del Minarete de Jam
Fotografía
de David Adamec, 2006.


No hay comentarios:
Publicar un comentario