“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

sábado, 31 de octubre de 2015

Horizonte 0023 Un arte llamado geografía

Sección: Opinión
Autor:     César Camacho
Título:     Un arte llamado geografía
Año:       2015

La geografía, como muchas otras áreas del conocimiento, ha dado un salto tecnológico a la par del auge de la informática. Fue hace apenas veinte años que abandonamos las mesas de luz y las plumillas para hacer mapas en un computador impulsando el potencial de la gestión del territorio en la toma de decisiones, sobre todo en las que a gobierno se refiere. Hacer un mapa que tomaba un mes ahora puede llevar menos de un día, es algo así como cuando el aeroplano acortó a horas el recorrido que antes llevaba días o semanas; y sí, definitivamente fui yo uno de los más beneficiados al no tener en mis manos la destreza del dibujo artístico, convirtiéndose el computador en una herramienta clave para consagrar mi vocación como geógrafo. Ahora bien, habiendo reconocido el poder que representa para la geografía el uso del computador, surge una vez más la reflexión acerca de dónde termina la creatividad del elemento humano en manos del elemento tecnológico. El auge de la geografía digital ha venido sumando usuarios a la disciplina cartográfica que suelen, y no por menos, obviar la teoría geográfica que le da lugar a los procesos objeto de automatización. Si bien suele resultar oportuno y hasta adictivo, gestionar datos de un software a otro programando líneas de código para hacerlo cada vez más rápido, suele olvidarse el principio de todo sistema de información geográfica, no importa cuán rápido seas capaz de generar  un producto ni cuan complejo sea este, si el proceso del cual forma parte el producto no está bien definido la utilidad del producto tiende a ser poco menos que nula. Recuerdo hace unos años conversando con un grupo de amigos, algunos los cuales ejecutaban la guitarra y otros que se nos daba  mejor el computador, debatíamos acerca  de si este último era capaz de reproducir en su totalidad una tonada musical, es decir excluir el elemento humano de la música en sí misma, recuerdo mi entonces firme posición de que el computador podía reproducirlo todo, absolutamente todo. El tiempo pasa y nuestras mentes se llenan de analogías generando paradigmas como aquel que se deriva del ego del hombre por el control de la tecnología y si esta algún día  lo controlará a él... ¿Veremos algún día una máquina capaz de pintar como Michelena y tocar como Vicente Emilio Sojo?. Hoy creo sin duda que el arte es insustituible y su equilibrio con la tecnología difícil de hallar, de modo que los geógrafos, sin ego de por medio, debemos aprender a evolucionar a la par de los procesos que requieren la gestión del dato geográfico y no de las herramientas que se aplican para lograrlo. La herramienta se debe al proceso y el proceso se debe a una necesidad de gestión, los mapas deben tener una función más allá de embellecer  una pared u ocupar espacio en un disco, el país necesita cada vez más geógrafos filósofos y teóricos que geógrafos programadores.

Anailil 23-10-2015

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