“El amor es siempre paciente y amable. Nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o presumido. Nunca es descortés o egoísta. No es ofensivo y no es resentido. El amor no toma placer de los pecados de las otras personas, pero se deleita de la verdad. Está siempre listo para perdonar, para confiar, para creer, para esperar, y para soportar lo que tenga que venir” Pasaje Bíblico versión de Nicholas Sparks.

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela

Atardecer en Camoruco, Estado Aragua, Venezuela
Autor: C. Camacho 2009

domingo, 4 de octubre de 2015

Horizonte 0010 Tiempo otra vez

Sección: Poesía
Autor:     César Camacho
Título:     Tiempo otra vez
Año:        2014

Tiempo otra vez 

Papeles sobre la mesa, palabras que vienen y van. Un parpadeo de más evidencia las horas tempraneras que se acumulan. No hay acuerdos pero, ¿habrá esperanza? Una reunión más que termina y palabras que se dejan fluir en el computador. Después de un mes se vislumbra el atardecer sobre el valle de la juventud, aquel que vio triunfar a José Félix Ribas, aquel que sirve de entrada a la planicie que, cual jardín, vio nacer a mis retoños. Hasta los frijoles se hacen largos de acarrear cuando sientes la ansiedad de aclarar la garganta con un néctar de cebada a la sombra de un samán aragüeño. Y es que bien vale la pena vender el tiempo a cambio de ver crecer flores en tu jardín, cada color, cada brillo, cada sonrisa. Si, a veces es tiempo el que solemos vender y no nuestros talentos cuando salimos a ganarnos el día, y somos dichosos cuando de esa venta logramos que le mundo gane algo útil. Hojas de papel sobre la mesa, verdes hojas que caen al final del invierno tropical, palabras que muchos dicen pero nadie escribe, samanes que muchos ven pero nadie disfruta. Ávidos pasos cuesta abajo, ya no valen las horas tempranas ni el tiempo vendido, otro mar de hormigas en Sabana Grande y al fondo, como siempre a la espera, el mismo reloj al tope del mismo edificio piramidal nos recuerda que el tiempo solo es tiempo cuando lo vivimos gozando lo que somos, somos hierba, somos flores, somos vida, mientras allá atrás, en algún lugar, los papeles aun reposan en la mesa y las palabras hacen eco en las paredes como vestigio de ese tiempo que no es tiempo, de ese algo que paso y que ya no está. Son las 4:00 pm, es viernes, vuelvo a ser tiempo otra vez.

Anailil 2014

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