Sección:
Fábulas Urbanas
Autor:
César Camacho
Título:
A veces pasta y otras, arroz
Año: 2015
Año: 2015
Hago
la fila del bus para Caracas, es tarde así que por hoy perdí el
chance de escoger un lugar un poco más cómodo, sin pensarlo me
resigno a ocupar el puesto del medio de la cocina, la cual
estaba, para colmo, ocupada por puro caballero y ya saben que a
hombros anchos menos espacio, ni modo. Como pude logré hacerme con
mis audífonos, buscando refugiarme al abrigo de la buena música;
pero resulta que yo con la música soy como todo en la vida, a veces
hay días claros y otras veces grises, algunas veces queremos pasta y
otras arroz, así pues ese día mi repertorio era una buena y
energizante selección de rock. Pulso el botón de encendido y cierro
mis ojos mientras suena una gratificante tonada metalera al más puro
estilo escandinavo, cuando de pronto, la butaca entera empieza a
vibrar con un ritmo diferente al de la guitarras. El chofer decidió,
sin previo aviso, cambiar mi repertorio a uno de salsa erótica; pero
como yo me jacto, humildemente, de disfrutar de la música en CASI
todos sus géneros, me dispuse tranquilamente a digerir el cambio de
menú, cuando al caer la segunda pista las cornetas dejaron salir el
acordeón de un vallenato. Y perdónenme los ofendidos pero soy un
ser humano…tengo derecho a decir cuando algo no me gusta, sobre
todo cuando hay vallenato y berenjena de por medio. Pero aquí la
moraleja de la fábula y no del cuento es ¿o era al revés?, que
ante la adversidad a veces resulta muy bueno esperar y ver qué pasa
ya que, como todo en la vida, a toda tempestad le sigue la calma, de
pronto hay un corto silencio y luego suena una conga… era salsa
otra vez!
Anailil
13-10-2015
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